Lesión por esfuerzo repetitivo (LER)
La lesión por esfuerzo repetitivo (LER) es un término que a veces se utiliza para describir el dolor causado por el movimiento repetido de una parte del cuerpo. A menudo mejora por sí sola, pero hay cosas que puedes hacer para ayudar a acelerar tu recuperación.
Si reconoces estos síntomas, consulta con un médico lo antes posible.
-
En esta página
La lesión por esfuerzo repetitivo (LER) es un término que a veces se utiliza para describir el dolor causado por el movimiento repetido de una parte del cuerpo. A menudo mejora por sí sola, pero hay cosas que puedes hacer para ayudar a acelerar tu recuperación.
Síntomas de la lesión por esfuerzo repetitivo (LER)
Puedes desarrollar una lesión por esfuerzo repetitivo (LER) en muchas partes del cuerpo, pero afecta con mayor frecuencia a:
- hombros
- codos
- antebrazos y muñecas
- manos y dedos
Los síntomas suelen comenzar gradualmente y pueden incluir:
- dolor, que puede sentirse como ardor, dolor o latidos
- rigidez y debilidad
- hormigueo, pinchazos o entumecimiento
- calambres musculares
- hinchazón
Causas de la lesión por esfuerzo repetitivo (LER)
La lesión por esfuerzo repetitivo (LER) es causada por el uso repetido de una parte del cuerpo, como el hombro, el codo, el antebrazo, la muñeca o la mano.
Por ejemplo, puedes desarrollar LER si:
- realizas actividades repetitivas como peluquería, decoración, mecanografía o trabajo en una línea de montaje
- practicas deportes como el golf o el tenis que implican muchos movimientos repetitivos
- tienes una mala postura cuando te sientas o te paras en el trabajo
- utilizas herramientas eléctricas portátiles con regularidad
El trabajo repetitivo o extenuante no siempre causa LER. Muchas personas realizan el mismo trabajo durante años sin tener ningún problema.
El dolor en una parte del cuerpo como el brazo a menudo es causado por una combinación de factores, incluido el envejecimiento.
Cosas que puedes hacer para ayudar a aliviar la lesión por esfuerzo repetitivo (LER)
Hay una serie de cosas que puedes hacer para ayudar a aliviar los síntomas de la lesión por esfuerzo repetitivo (LER).
Haz
- mantente activo: es posible que debas limitar la cantidad de actividad que realizas al principio antes de aumentarla gradualmente
- toma paracetamol o analgésicos antiinflamatorios como ibuprofeno: puedes obtener tabletas o geles que te apliques en la zona dolorida
- intenta usar una compresa caliente o fría (o una bolsa de guisantes congelados) envuelta en una toalla en la zona afectada durante un máximo de 20 minutos cada 2 o 3 horas
- habla con tu empleador sobre las formas en que puede ayudarte a seguir trabajando, como cambiar la forma en que trabajas o reducir tus horas
No hagas
- no descanses la zona afectada durante más de unos pocos días: descansar demasiado tiempo puede provocar que la parte del cuerpo afectada se debilite y se vuelva menos flexible
Un farmacéutico puede ayudarte con la LER
Puedes preguntar a un farmacéutico:
- sobre tabletas y geles para el dolor
- si necesitas consultar a un médico de cabecera
Consulta a un médico de cabecera si:
- tienes síntomas de lesión por esfuerzo repetitivo (LER) y no desaparecen o empeoran
Tratamiento para la lesión por esfuerzo repetitivo (LER)
La mayoría de las personas con lesión por esfuerzo repetitivo (LER) pueden controlar sus síntomas y mejorar sin tratamiento adicional.
Fisioterapia
Si tus síntomas no mejoran, es posible que te remitan a fisioterapia.
Además de masajear la zona afectada, un fisioterapeuta puede mostrarte ejercicios para ayudar a fortalecer tus músculos y mejorar tu postura.
Otros tratamientos
A veces se pueden recomendar inyecciones de esteroides para ayudar a reducir el dolor y la hinchazón.
Rara vez, puede ser necesaria una cirugía si la LER es muy grave.
Autoderivación para tratamiento
Si tienes LER, es posible que puedas derivarte directamente a los servicios para obtener ayuda con tu condición sin consultar a un médico de cabecera.
Para averiguar si hay algún servicio en tu área:
- pregunta al personal de recepción de tu consulta de médico de cabecera
- consulta el sitio web de tu consulta de médico de cabecera
- comunícate con tu consejo integrado de atención local (ICB): encuentra tu ICB local