Flebitis (tromboflebitis superficial)
La flebitis es la inflamación de una vena que discurre justo por debajo de la piel. Casi siempre se forma a la vez un pequeño coágulo dentro de esa vena, por…
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Medicamentos comúnmente prescritos para Flebitis (tromboflebitis superficial)
Solo con fines informativos. Consulta siempre a un médico antes de usar cualquier medicamento.
Forma farmacéutica: COMPRIMIDO, 600 mgPrincipio activo: IbuprofenoFabricante: Laboratorio Stada S.L.Requiere recetaForma farmacéutica: COMPRIMIDO, 100 MGPrincipio activo: Acetilsalicilico acidoFabricante: Towa Pharmaceutical S.A.Requiere recetaForma farmacéutica: SOLUCIÓN/SUSPENSIÓN ORAL, 600 mg ibuprofenoPrincipio activo: IbuprofenoRequiere receta
La flebitis es la inflamación de una vena que discurre justo por debajo de la piel. Casi siempre se forma a la vez un pequeño coágulo dentro de esa vena, por eso el cuadro se llama con más propiedad tromboflebitis superficial. En sí mismo no es peligroso y suele calmarse en una o dos semanas, pero tiene una particularidad incómoda: la inflamación puede ascender por la vena y pasar al sistema venoso profundo, y eso ya es otra historia. Por eso una vena «simplemente enrojecida» conviene enseñarla al médico y no limitarse a esperar.
Qué aspecto tiene y qué se nota
Se afectan sobre todo las venas de la pierna y el muslo, con menos frecuencia las del brazo y más raramente las del pecho y el cuello. El cuadro es bastante reconocible:
- a lo largo de la vena se palpa un cordón duro y doloroso, como una cuerda tensa;
- la piel que lo cubre está roja o morada, caliente al tacto, a veces pica;
- el dolor es sordo, aumenta al presionar y al apoyar la pierna;
- hay una ligera hinchazón siguiendo el trayecto de la vena, pero no de toda la extremidad;
- después el enrojecimiento palidece y el endurecimiento bajo la piel permanece algunas semanas más, reabsorbiéndose poco a poco;
- la temperatura corporal suele ser normal o estar solo algo elevada.
Un nódulo duro donde estuvo la inflamación y una mancha parduzca en la piel son la huella habitual, no la señal de que la enfermedad se haya quedado a medio curar.
Por qué se inflama una vena superficial
Muchas veces no se encuentra una causa clara, pero hay circunstancias que aumentan bastante la probabilidad:
- Varices. El terreno más frecuente: en una vena dilatada la sangre circula más despacio y coagula con más facilidad.
- Catéter o suero. La flebitis en el brazo después de una perfusión intravenosa es una historia típica, sobre todo si el catéter estuvo puesto mucho tiempo o se administró un fármaco irritante.
- Inmovilidad prolongada. Un vuelo, un viaje largo, reposo en cama, una escayola.
- Traumatismo de la vena. Un golpe, un pinchazo, una escleroterapia.
- Mayor tendencia a coagular, congénita (trombofilia) o adquirida.
- Influencias hormonales. El embarazo y las primeras semanas tras el parto, los anticonceptivos combinados, la terapia hormonal sustitutiva.
- Edad, exceso de peso, tabaco, deshidratación.
- Enfermedades inflamatorias y tumorales. La enfermedad de Behçet y otras vasculitis; los tumores malignos.
- Haber tenido flebitis antes: tiende a repetirse.
Qué puede ser en realidad
Una franja roja y dolorosa en la pierna no aparece solo en la flebitis, y del diagnóstico real depende el tratamiento.
- Trombosis venosa profunda. Lo principal que hay que descartar. Se hincha toda la pantorrilla o la pierna entera, su perímetro es claramente mayor que el del otro lado, la piel está tirante y el dolor es opresivo, en lo hondo de la pantorrilla. Puede que no haya ningún cordón palpable. La trombosis profunda entraña riesgo de desprendimiento del coágulo y exige tratamiento anticoagulante.
- Erisipela y otras infecciones de la piel. El enrojecimiento no sigue el trayecto de una vena, sino que forma una placa continua de bordes nítidos, la piel está caliente, hay fiebre con escalofríos y el estado general se resiente de forma llamativa.
- Linfangitis. Una línea roja fina que va desde una herida o un forúnculo hasta los ganglios más próximos, que duelen y están aumentados.
- Eritema nudoso. Nódulos rojos dolorosos en la cara anterior de las piernas, por lo general en ambas, a menudo tras una infección o en el contexto de otra enfermedad.
- Rotura de un quiste poplíteo. Dolor súbito detrás de la rodilla con hinchazón de la pantorrilla; se parece mucho a una trombosis.
- Flebitis migratoria. La inflamación brota en un sitio, luego en otro, cede y vuelve a aparecer. Ese patrón obliga a buscar la causa aparte: detrás puede haber una vasculitis o un tumor aún no descubierto.
Cuándo hace falta ayuda de inmediato
Llame a una ambulancia (en España, Italia, Portugal, Polonia y Ucrania el número único es el 112) si aparecen:
- falta de aire repentina o sensación de que no entra el aire;
- dolor en el pecho que aumenta al respirar;
- tos con sangre;
- debilidad brusca, desmayo, palpitaciones rápidas.
Son señales de que el coágulo puede haberse desprendido y haber llegado a los pulmones.
Acuda al médico ese mismo día si:
- se ha hinchado la pierna o el brazo entero y no solo la franja que sigue a la vena;
- el endurecimiento sube rápido por el muslo hacia la ingle, o hacia la axila;
- ha subido la fiebre, hay escalofríos o sale pus del punto de punción o del catéter;
- el enrojecimiento se extiende a lo ancho y se vuelve más intenso;
- el dolor ha aumentado de golpe o la pierna se ha quedado dormida y pálida.
Cómo se confirma
Normalmente basta con la exploración: el médico localiza el cordón doloroso a lo largo de la vena y valora dónde empieza y dónde termina. Esto importa, porque de la extensión de la inflamación y de su distancia a la ingle o al hueco poplíteo depende el tratamiento.
La ecografía doppler de las venas se solicita cuando el segmento es largo, cuando la inflamación se acerca al punto en que la vena superficial desemboca en la profunda, si se hincha toda la extremidad, en los episodios repetidos y siempre que haya que descartar una trombosis venosa profunda. La exploración no sustituye a la ecografía: las venas profundas no se palpan bajo la piel y su estado no se deduce del aspecto de la pierna.
Los análisis no son necesarios en todos los casos. El estudio de trombofilia se plantea ante episodios repetidos, ante una flebitis en una persona joven sin motivo aparente y cuando hay antecedentes familiares de trombosis. Si la flebitis migra o reaparece sin causa, el médico busca una enfermedad de fondo.
Qué ayuda en casa
Las medidas caseras alivian el dolor y aceleran la recuperación, pero no eximen de la consulta:
- muévase con normalidad y camine: la inmovilidad en la flebitis solo perjudica;
- al descansar mantenga la pierna o el brazo elevados sobre un cojín;
- aplique sobre la zona dolorida una compresa húmeda y tibia durante quince o veinte minutos, varias veces al día;
- use medias de compresión si el médico se las ha indicado: el grado de compresión y la talla importan, y están contraindicadas si hay enfermedad arterial de las piernas;
- beba líquido suficiente y no fume.
Entre los analgésicos, el más sencillo es el paracetamol. Los antiinflamatorios no esteroideos funcionan mejor en la flebitis, pero no valen para todo el mundo: irritan el estómago, retienen líquido, pueden dañar el riñón y potencian el efecto de los fármacos que fluidifican la sangre. Si toma anticoagulantes, ha tenido una úlcera o padece enfermedad renal, insuficiencia cardíaca o asma, tómelos únicamente de acuerdo con su médico. Las cremas y geles con antiinflamatorio aplicados en una zona pequeña son más seguros que los comprimidos.
Qué indica el médico
El tratamiento no depende de cuánto duela, sino de dónde está la inflamación y hasta dónde ha llegado.
- Segmento corto y alejado de las venas profundas. Bastan las medidas locales: geles con antiinflamatorio o con heparinoide, compresión y movimiento. Se resuelve en una o dos semanas.
- Trombosis extensa de una vena superficial o inflamación cerca de la ingle o del hueco poplíteo. Aquí se pauta un anticoagulante a dosis preventiva durante algunas semanas, para que el coágulo no pase al sistema profundo. La dosis y la duración las fija el médico.
- Flebitis por catéter. Se retira el catéter, se cuida el brazo y se sigue con tratamiento local.
- Flebitis supurada. Si se añade una infección hacen falta antibióticos y a veces una pequeña intervención. Solo por este motivo: en la flebitis corriente los antibióticos no sirven de nada.
- Varices de base. Cuando los episodios se repiten, se plantea tratar las propias varices: mientras las venas dilatadas sigan ahí, la flebitis volverá.
Consulta en línea
En la consulta en línea el médico valora, por la descripción y las fotografías, si esto se parece a una flebitis superficial o a otra cosa, decide si hace falta una ecografía de venas con urgencia, indica con qué aliviar el dolor teniendo en cuenta sus otras enfermedades y sus medicamentos, y explica en cuánto tiempo cabe esperar mejoría. Conviene medir de antemano el perímetro de ambas pantorrillas en el mismo punto, señalar dónde empieza y dónde acaba el endurecimiento, recordar si ha habido hace poco un vuelo, una operación, un traumatismo o un suero, y enumerar toda la medicación, incluidos los anticonceptivos.
Si aparecen falta de aire, dolor en el pecho o hinchazón de toda la pierna, la consulta en línea no sirve: se necesita atención urgente.
Este material es informativo y no sustituye la consulta médica.
Médicos online para Flebitis (tromboflebitis superficial)
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