Eccema varicoso (dermatitis por estasis)
El eccema varicoso es esa piel de la pierna que pica, se descama y se va oscureciendo, casi siempre alrededor del tobillo.
En esta página
- Qué aspecto tiene y qué se nota
- Por qué ocurre en la piel si la causa está en las venas
- Cómo se trata: compresión y piernas en alto
- Hidratar: la base que sostiene todo lo demás
- La pomada con corticoide: para qué sirve
- "Soy alérgico a la crema": frecuente e importante
- En España
- Cuándo pedir ayuda urgente
- Consulta online: cuándo es adecuada
- Preguntas frecuentes
- Fuentes
Medicamentos comúnmente prescritos para Eccema varicoso (dermatitis por estasis)
Solo con fines informativos. Consulta siempre a un médico antes de usar cualquier medicamento.
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El eccema varicoso es esa piel de la pierna que pica, se descama y se va oscureciendo, casi siempre alrededor del tobillo. También se le llama eccema venoso, de estasis o hipostático, y todos esos nombres dicen lo mismo: el problema no está en la piel, sino debajo, en la presión elevada de las venas de la pierna. De ahí la conclusión práctica principal: el tratamiento de fondo no es una pomada, sino la compresión y elevar las piernas. La pomada apaga la inflamación, y eso hace falta, pero si la presión venosa sigue igual, todo vuelve al cabo de unas semanas. Muchas personas llevan años dando vueltas al círculo de "la crema funcionó, la crema dejó de funcionar" precisamente porque tratan la consecuencia y no la causa.
Qué aspecto tiene y qué se nota
Suele empezar sin llamar la atención: al final del día la pierna y el tobillo se hinchan un poco, la piel se reseca y aparece picor. Con el tiempo el cuadro se vuelve reconocible:
- Sequedad y descamación, a veces costras y pequeñas vesículas, y piel que rezuma en los brotes.
- Picor persistente que lleva a rascarse, con arañazos que cicatrizan mal.
- Cambio de color: en piel clara, primero enrojecimiento y luego manchas pardo-rojizas que ya no se van; en piel oscura, áreas marrón oscuro, moradas o grisáceas, más difíciles de apreciar. Ese tono pardo no desaparece cuando cede la inflamación, porque es hierro de la sangre que se ha filtrado a través de la pared de la vena.
- Hinchazón que baja por la mañana y vuelve por la tarde, señal muy típica de origen venoso.
- Endurecimiento y tirantez por encima del tobillo, con una zona dura y como estrangulada mientras la pantorrilla parece más llena (lipodermatoesclerosis); pequeñas cicatrices blancas sobre el fondo pigmentado; y, a menudo, venas dilatadas visibles.
Puede afectar a una pierna o a las dos y alterna brotes con periodos tranquilos. No es contagioso: no se coge de nadie.
Por qué ocurre en la piel si la causa está en las venas
Por las venas de las piernas la sangre sube en contra de la gravedad, ayudada por dos mecanismos: las válvulas del interior de la vena, que impiden que la sangre caiga hacia atrás, y los músculos de la pantorrilla, que en cada paso comprimen las venas y empujan la sangre hacia arriba. Cuando las válvulas dejan de cerrar bien —tras una trombosis, con varices, con la edad—, parte de la sangre retrocede y se estanca. La presión en los pequeños vasos aumenta, a través de su pared se filtran líquido y células hacia los tejidos, y el organismo responde con una inflamación crónica: eso es lo que se ve por fuera como eccema. La probabilidad es mayor con varices, tras una trombosis venosa profunda, después de traumatismos o cirugías en la pierna, con exceso de peso, en trabajos que obligan a estar mucho rato de pie o sentado, tras varios embarazos, con poca movilidad y con la edad; la herencia también cuenta. Esta página trata de la piel; de las venas en sí (por qué se dilatan y cómo se tratan) se ocupa el tema de las varices.
Cómo se trata: compresión y piernas en alto
Si de este texto hay que retener una sola cosa, que sea esta. La media de compresión sostiene las venas desde fuera, ayuda a los músculos a empujar la sangre y quita la hinchazón; y con la hinchazón se va lo que mantiene inflamada la piel. Sin compresión, cualquier pomada da solo una tregua. Con una condición importante: el grado de compresión lo elige el médico, y antes tiene que comprobar el flujo arterial de la pierna (palpar el pulso del pie y, habitualmente, medir el índice tobillo-brazo). Si las arterias están estrechadas, comprimir la pierna es peligroso. Por eso las medias no se compran "a ojo": hacen falta el grado y la talla correctos, tomados con medidas.
Llevarlas es más llevadero de lo que parece: póngaselas por la mañana nada más levantarse, antes de que la pierna se hinche, y quíteselas antes de acostarse; tenga dos pares; si las manos no dan de sí, ayudan un bastidor o unos guantes de goma. Si la media se enrolla formando un rodete, corta o roza, dígaselo al médico: el rodete actúa como un torniquete y eso se corrige, no se aguanta. La media dada de sí ya no comprime, así que se cambia cada pocos meses.
La compresión trabaja en pareja con el movimiento y con las piernas en alto. Varias veces al día conviene tumbarse veinte o treinta minutos con las piernas sobre unos cojines, por encima del nivel del corazón. Andar aquí no es un consejo genérico: en cada paso el gemelo funciona como una bomba. Si toca estar mucho rato de pie o sentado, cada media hora póngase de puntillas y flexione los tobillos. Y bajar de peso reduce notablemente la carga sobre las venas.
Hidratar: la base que sostiene todo lo demás
En esta enfermedad la piel está seca, y la piel seca se agrieta, pica y deja pasar infecciones. Por eso los emolientes no se usan por tandas ni "cuando está mal", sino de forma continua, también en las temporadas tranquilas: es tratamiento diario, no cosmética. Hace falta producto en abundancia, cubriendo toda la pierna y no solo las manchas, al menos dos veces al día. No se frota: se extiende con suavidad en el sentido del vello, mejor justo después de la ducha, sobre la piel húmeda. El jabón se sustituye por un emoliente de lavado, porque reseca, y el agua, templada. Las pomadas son las más grasas y retienen mejor el agua, las cremas son el término medio y las lociones, más ligeras pero menos eficaces. Una precaución de la que casi no se habla: los emolientes con parafina vuelven inflamable el tejido, así que manténgase lejos del fuego y no fume.
La pomada con corticoide: para qué sirve
Cuando el eccema se agudiza —la piel se enrojece, rezuma, pica de forma insoportable— el médico prescribe un corticoide tópico. Apaga la inflamación deprisa y es el tratamiento correcto; no hay que tenerle miedo, pero se usa con reglas. La potencia la elige el médico: un producto suave a menudo no hace nada sobre la piel gruesa de la pierna, y uno potente no debe usarse más tiempo del necesario. Se aplica en capa fina, solo sobre las zonas afectadas y en tandas cortas, continuando un par de días tras ceder el brote; si ese día también se usa emoliente, se dejan unos minutos entre uno y otro. El uso continuado y prolongado de un corticoide potente adelgaza la piel, y en la pierna, ya frágil, eso es especialmente indeseable. La limitación esencial: la pomada quita la inflamación, pero no cambia la presión de las venas. Si tras una buena respuesta todo vuelve al mes, no es que la pomada sea mala ni que el cuerpo "se acostumbre": la tarea de fondo (compresión e hinchazón) sigue sin resolverse. Acuda al médico si la tanda terminó y no hay mejoría.
"Soy alérgico a la crema": frecuente e importante
Con el estancamiento venoso, la piel de la pierna se vuelve muy sensible a lo que se le pone encima. A lo largo de los años se prueban decenas de productos y, antes o después, aparece una reacción de contacto: el eccema empeora justo donde se aplicó la crema, se sale de sus límites y aparecen exudación, vesículas y un enrojecimiento hinchado. Lo habitual es interpretarlo como que "la enfermedad ha ido a peor" y añadir más medicamentos, que es lo que la agrava. Los culpables más frecuentes son la lanolina, los perfumes, los conservantes, los antibióticos de las pomadas, el adhesivo de los apósitos y a veces los aditivos del caucho de las medias. Conviene sospecharlo si el empeoramiento coincidió con un producto nuevo o si el eccema reproduce la forma de la zona donde se aplicaba. Esto se resuelve con el médico, no probando productos: existen las pruebas epicutáneas, que pegan en la espalda una batería de sustancias y muestran a cuál reacciona la piel. No se apliquen antisépticos ni pomadas con antibiótico por cuenta propia, porque son de los que más provocan esta reacción. Y proteja la piel de los arañazos (uñas cortas, algo fresco cuando el picor aprieta, emoliente), porque aquí un rascado se convierte en úlcera con facilidad.
En España
- Médico de cabecera (centro de salud): valora la piel, comprueba el pulso del pie y el índice tobillo-brazo antes de la compresión e indica la media y el tratamiento del brote.
- Especialista: dermatología para los casos que no mejoran o la sospecha de alergia de contacto; angiología y cirugía vascular para tratar las venas de fondo.
- Enfermería: toma las medidas de la media, enseña a ponerla y hace las curas de la úlcera venosa.
- Receta electrónica: la media de compresión, el corticoide u otro tratamiento que se indique se prescriben en receta electrónica del SNS.
Cuándo pedir ayuda urgente
Un brote corriente admite espera. Pero acuda al médico el mismo día si:
- La piel de la pierna se vuelve caliente, de un rojo intenso (en piel oscura, más oscura, brillante y tirante) y dolorosa, el enrojecimiento se extiende deprisa y aparecen fiebre y malestar general. Así se manifiestan la erisipela y la celulitis; se distinguen de un brote por el dolor (en vez de picor), el calor de la piel y el malestar, y se tratan con antibióticos cuanto antes.
- De repente se hincha toda una pierna, con dolor o tensión en la pantorrilla y piel caliente: sobre un problema venoso previo puede ser una trombosis venosa profunda y exige estudio urgente.
Llame al 112 si el estado empeora rápido, la fiebre es alta o aparecen confusión o debilidad marcada; y de inmediato si a la hinchazón de la pierna se suman falta de aire, dolor en el pecho o esputo con sangre.
Aparte: una herida en la pierna que no cierra en un par de semanas es una úlcera venosa y se trata con el médico, con vendaje compresivo y curas supervisadas, no con antisépticos caseros ni agua oxigenada, que dañan el tejido que intenta cicatrizar.
Consulta online: cuándo es adecuada
Es una enfermedad que se lleva durante años, y la mayor parte de sus dudas se resuelven hablando. En línea es cómodo entender por qué la sequedad y el picor tienen que ver con las venas y no con una "alergia" o con lavarse poco, qué significan las manchas marrones y el endurecimiento del tobillo, y cómo montar una rutina diaria que se pueda cumplir (cuántas veces el emoliente, cuándo la pomada, cuándo la media). El médico ayuda a repasar la composición de los productos cuando se sospecha una reacción de contacto, explica por qué antes de la compresión se comprueba el flujo arterial y orienta sobre cuándo plantear el tratamiento de las venas con un cirujano vascular; viene bien enviar fotografías con buena luz. Los límites son simples: la compresión no se indica sin ver la pierna y palpar el pulso del pie, una úlcera no se trata por fotografía, y si la piel está caliente, muy roja y dolorosa o hay fiebre, hace falta un médico en persona y hoy. El médico valora su caso y, si está clínicamente indicado, puede emitir una receta electrónica.
En Oladoctor puede hablar con un médico online: Oladoctor es un marketplace de salud y la decisión clínica es siempre del médico; el pago corresponde a la consulta, no a ningún documento.
Dermatitis y eccema: tratamiento online — Oladoctor
Preguntas frecuentes
¿Qué pomada va bien para el eccema varicoso (dermatitis por estasis)?
En el brote se usa un corticoide tópico sobre las zonas afectadas, cuya potencia y días de uso decide el médico; y como base, emoliente a diario. Pero la pomada por sí sola no basta: sin compresión y piernas en alto, el eccema vuelve.
¿Es una alergia o es por lavarse poco?
Ninguna de las dos. Es consecuencia de la presión alta en las venas de la pierna, no de falta de higiene ni, de entrada, de una alergia. Otra cosa es que, con el tiempo, la piel desarrolle una reacción de contacto a algún producto, que se estudia aparte.
¿Se cura?
Se controla muy bien, pero tiende a ir por brotes mientras persista el problema venoso. Tratar las venas de fondo, usar la compresión e hidratar a diario es lo que mantiene la piel tranquila.
¿Por qué me vuelve una y otra vez pese a las cremas?
Porque la crema trata la inflamación, no la causa. Si la presión venosa y la hinchazón siguen igual, el eccema reaparece. La clave está en la compresión, elevar las piernas y, cuando procede, tratar las varices.
Tengo una herida en la pierna que no cierra, ¿qué hago?
Puede ser una úlcera venosa. No la trate por su cuenta con antisépticos ni agua oxigenada: se cura con vendaje compresivo y curas supervisadas por un profesional, y cuanto antes se empiece, más deprisa cierra.
Fuentes
Médicos online para Eccema varicoso (dermatitis por estasis)
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