En esta página
- Cómo saber si el dedo está roto
- Cuándo hace falta atención urgente
- Tres lesiones que se pasan por alto a menudo
- Las primeras horas: qué hacer uno mismo
- Qué se hace en la consulta
- Curación y recuperación del movimiento
- En España
- Cuándo pedir ayuda urgente
- Consulta online: cuándo es adecuada
- Preguntas frecuentes
- Fuentes
Medicamentos comúnmente prescritos para Dedo roto o pulgar roto
Solo con fines informativos. Consulta siempre a un médico antes de usar cualquier medicamento.
GELOCATIL PEDIATRICO 250 mg granuladoImagen ilustrativaForma farmacéutica: SOLUCIÓN/SUSPENSIÓN ORAL, 250 mg/sobrePrincipio activo: ParacetamolFabricante: Ferrer Internacional S.A.No requiere receta
PARACETAMOL COMBIX 650 MG COMPRIMIDOS EFGImagen ilustrativaForma farmacéutica: COMPRIMIDO, 650 mgPrincipio activo: ParacetamolFabricante: Laboratorios Combix S.L.U.No requiere receta
IBUDOL RAPID 400 mg GRANULADO PARA SOLUCION ORALImagen ilustrativaForma farmacéutica: SOLUCIÓN/SUSPENSIÓN ORAL, 400 mgPrincipio activo: IbuprofenoFabricante: Kern Pharma S.L.No requiere receta
Un dedo parece poca cosa, y por eso sus lesiones son de las que más se aguantan sin consultar: un pillón con la puerta, un balonazo, un golpe contra el marco, un enganchón al caerse. Sin embargo, casi todo el trabajo fino de las manos depende de esos huesos, y aquí el descuido se paga más caro que en un hueso grande: un dedo consolidado torcido molesta a diario, no entra en el guante, se engancha en el bolsillo y pierde fuerza de agarre. Las fracturas de la mano curan bien, pero solo si se detectan a tiempo y se colocan como es debido, y a simple vista una fractura no se distingue de una luxación ni de una contusión fuerte. La prueba que lo decide es la radiografía.
Cómo saber si el dedo está roto
Sin radiografía no se puede afirmar con certeza, pero el conjunto de signos habla por sí solo:
- El dedo se hincha y se amorata deprisa, la piel queda tirante y el anillo ya no sale.
- El dolor es agudo y muy localizado, y aumenta al intentar doblarlo o al presionar en el eje del dedo.
- El dedo queda torcido, desviado hacia un lado, o no se estira del todo.
- Bajo la uña se forma una mancha oscura de sangre a tensión.
- Resulta imposible cerrar el puño con algo dentro o sostener una taza.
Hay una comprobación sencilla para detectar la rotación de los fragmentos: doble despacio y sin forzar todos los dedos, como si cogiera una pelota, y mire la mano de lado. Normalmente las puntas apuntan todas hacia un mismo punto, en la base del pulgar. Si un dedo se monta sobre el vecino, los fragmentos han girado sobre su eje; esa desviación no se corrige sola y casi siempre exige la intervención del médico, aunque en la radiografía la fractura parezca modesta.
Cuándo hace falta atención urgente
Hay que ir a urgencias o al traumatólogo de guardia sin esperar a la mañana si:
- El dedo se ha puesto pálido, azulado o dormido, y está frío al tacto.
- El dedo forma un ángulo antinatural o se ve claramente más corto que los demás.
- Se ve hueso en la herida, o la herida está justo encima de la fractura.
- Un anillo se ha clavado en el dedo hinchado y no sale.
- La hemorragia no se detiene al presionar.
- La herida sobre el nudillo se produjo al golpear la cara o los dientes de otra persona.
Este último punto sorprende, pero es una de las lesiones más traicioneras de la mano: la marca de un diente sobre la articulación parece un arañazo y en realidad es una punción articular con un objeto sucio. En uno o dos días se desarrolla allí una infección grave, que ya se trata con cirugía y antibióticos por vía intravenosa. Una herida así se enseña al médico el mismo día, por pequeña que parezca, igual que cualquier mordedura en la mano.
Tres lesiones que se pasan por alto a menudo
Una fractura desplazada se ve en la radiografía, pero estas otras lesiones se confunden con un esguince, y se pierde el momento en que aún son fáciles de corregir:
- Dedo en martillo. Tras un golpe en la punta del dedo estirado, el tendón se arranca de la última falange, muchas veces con un fragmento de hueso. La punta cae y no se estira sola, aunque sí puede doblarse. Se trata con una férula que mantiene la punta completamente recta durante seis a ocho semanas sin una sola interrupción: si se quita para lavarse la mano y se deja que el dedo se doble, la cuenta empieza de nuevo. Si pasa desapercibida, la punta queda doblada de forma permanente.
- Pulgar del esquiador. Al caerse con un bastón en la mano, o al forzar el pulgar hacia fuera, se rompe el ligamento lateral de su base. La hinchazón es escasa, no hay fractura, y la persona convive con ello durante meses. El resultado es una pinza débil: no se sujeta una llave, un bolígrafo, una hoja de papel. A veces el extremo roto del ligamento ya no puede cicatrizar y hace falta cirugía. Por eso el dolor en la base del pulgar tras un golpe, sobre todo con sensación de inestabilidad, es motivo para que lo vean, no para esperar.
- Lesión del lecho ungueal. La sangre bajo la uña presiona y duele mucho, y por debajo suele esconder un desgarro del lecho y una fractura de la última falange. El médico evacúa la sangre a través de la uña y el dolor cede casi de inmediato. No conviene perforar la uña por cuenta propia: introducir una infección es más fácil de lo que parece.
Las primeras horas: qué hacer uno mismo
- Quítese enseguida todos los anillos de esa mano: dentro de una hora ya será imposible.
- Fije el dedo lesionado al vecino sano con esparadrapo o una venda, poniendo entre ambos un poco de tela suave. El pulgar no se inmoviliza así.
- Mantenga la mano por encima del nivel del corazón y apóyela en un cojín por la noche: es lo único que reduce de verdad la hinchazón.
- Aplique frío envuelto en un paño, 15–20 minutos cada dos o tres horas.
- Lave la herida con agua corriente y cúbrala con un apósito limpio.
- Para el dolor sirve el paracetamol; sobre los antiinflamatorios, pregunte al médico.
No tire del dedo ni intente enderezarlo, no lo mueva «a través del dolor» y no lo envuelva apretado en toda su circunferencia estando hinchado, porque el vendaje cortaría la circulación. Si es posible que haga falta cirugía, mejor no comer ni beber hasta que le vean.
Qué se hace en la consulta
Se empieza por una radiografía de la mano en dos o tres proyecciones, que muestra el trazo de fractura, el desplazamiento y si la lesión entra en la articulación; también se exploran los dedos vecinos. Si los fragmentos se han desplazado, se anestesia el dedo con una inyección en su base y se recoloca el hueso a mano. Después se inmoviliza con una férula, una valva de yeso o vendándolo al dedo contiguo (opción que deja moverse al dedo y evita que se anquilose). La cirugía es necesaria en las fracturas que entran en la articulación, cuando los fragmentos están rotados, en las conminutas y abiertas, y cuando el hueso no se mantiene en su sitio: los fragmentos se fijan con agujas finas o tornillos diminutos. Si hay herida abierta se limpia, se valoran los antibióticos y se comprueba la vacuna del tétanos. Al cabo de una o dos semanas suele repetirse la radiografía, porque los huesos pequeños de la mano se desplazan con facilidad bajo el vendaje.
Curación y recuperación del movimiento
El hueso del dedo consolida en unas seis a ocho semanas, aunque la inmovilización suele retirarse antes, a las tres o cuatro. La fuerza de agarre es lo último en volver: tarda de tres a cuatro meses, y a veces más. El enemigo principal no es la fractura, sino la inmovilidad: las articulaciones de los dedos pierden recorrido en pocos días y tardan meses en recuperarlo, así que el criterio actual es inmovilizar justo lo necesario y empezar a mover cuanto antes. Todo lo que quede fuera del vendaje —los demás dedos, la mano, la muñeca— debe moverse desde el primer día. La hinchazón dura más de lo esperado: cierto abultamiento y el engrosamiento de la articulación pueden persistir medio año, y el dedo queda tiempo sensible al frío. Es molesto, pero normal. Conviene volver a consultar si el dolor y la hinchazón no ceden en unos días, si al retirar el vendaje el dedo no se estira o se desvía, si al doblarlo se monta sobre el vecino, o si alrededor de la herida crece el enrojecimiento, aparece tensión pulsátil, sale pus o sube la fiebre.
En España
- Urgencias / traumatología: el lugar de la radiografía y de la recolocación; un dedo con sospecha de fractura se valora allí.
- Médico de cabecera (centro de salud): para el seguimiento, la vacuna del tétanos y la derivación a rehabilitación si el movimiento no vuelve.
- Rehabilitación (por derivación): cuando el dedo queda rígido o pierde fuerza.
- Receta electrónica: si se necesita un medicamento con receta, se prescribe en receta electrónica del SNS.
Cuándo pedir ayuda urgente
Acuda a urgencias sin esperar si el dedo está pálido, azulado, dormido o frío, si forma un ángulo antinatural o se ve más corto, si hay hueso visible o una herida sobre la fractura, si un anillo clavado no sale, si la hemorragia no se detiene o si la herida del nudillo se produjo al golpear la boca de otra persona.
Consulta online: cuándo es adecuada
La consulta online ayuda a resolver la duda de las primeras horas: ir a hacerse una radiografía ahora o poder esperar a mañana. Con la descripción del golpe y una fotografía del dedo, el médico valora la probabilidad de fractura y los signos de rotación o de rotura tendinosa, y explica cómo inmovilizar el dedo hasta la exploración. Si la radiografía ya está hecha, revisa el informe y orienta sobre cuándo retirar el vendaje y cómo recuperar el movimiento. También merece la pena consultar más adelante si el dedo no se estira o ha perdido fuerza: cuanto antes lo vea un médico, más probable es evitar el quirófano. La radiografía y la recolocación son presenciales. El médico valora su caso y, si está clínicamente indicado, puede emitir una receta electrónica.
En Oladoctor puede hablar con un médico online: Oladoctor es un marketplace de salud y la decisión clínica es siempre del médico; el pago corresponde a la consulta, no a ningún documento.
Médico general online — Oladoctor
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si tengo el dedo roto?
Sospéchelo si el dedo se hincha y se amorata deprisa, duele de forma aguda y localizada, queda torcido o no se estira, o si no puede cerrar el puño. La certeza la da la radiografía, porque una fractura no se distingue a simple vista de una luxación o una contusión.
¿Qué hago si me rompo un dedo?
Quítese los anillos, inmovilice el dedo junto al vecino con algo blando entre ambos (el pulgar no), mantenga la mano en alto, aplique frío envuelto en un paño y use paracetamol para el dolor. Luego acuda a que le hagan una radiografía.
¿Un dedo fisurado necesita escayola?
Depende del trazo y de si está desplazado. Muchas fisuras sin desplazamiento se tratan vendando el dedo al contiguo; otras necesitan férula o cirugía. Lo decide el médico tras ver la radiografía.
¿Cómo se trata un pulgar roto?
El pulgar no se inmoviliza junto a otro dedo. Según la radiografía puede necesitar una férula propia o cirugía, sobre todo si está desplazado o si además se ha roto el ligamento de su base (pulgar del esquiador), que da inestabilidad y pinza débil.
¿Cuánto tarda en curar un dedo roto?
El hueso consolida en seis a ocho semanas y la inmovilización suele quitarse antes. La fuerza de agarre tarda tres o cuatro meses en volver. Mover pronto lo que está libre evita la rigidez, que es la secuela más frecuente.
Fuentes
Médicos online para Dedo roto o pulgar roto
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