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Medicamentos comúnmente prescritos para Asma
Solo con fines informativos. Consulta siempre a un médico antes de usar cualquier medicamento.
Forma farmacéutica: INHALACIÓN PULMONAR, 50 MICROGRAMOS/250 MICROGRAMOSPrincipio activo: salmeterol and fluticasoneFabricante: Kern Pharma S.L.Requiere recetaForma farmacéutica: INHALACIÓN PULMONAR, 25 microgramos/250 microgramosPrincipio activo: salmeterol and fluticasoneFabricante: Mabo Farma S.A.Requiere recetaForma farmacéutica: INHALACIÓN PULMONAR, 400 microgramos budesonidaPrincipio activo: BudesonidaFabricante: Viatris Healthcare LimitedRequiere receta
El asma es una inflamación crónica de los bronquios que los deja excesivamente susceptibles. Ante el polvo, el aire frío o un simple catarro, el músculo de la pared bronquial se contrae, la mucosa se hincha y el conducto se estrecha, de modo que espirar deja de ser algo sencillo. La enfermedad no desaparece del todo, pero con un tratamiento bien ajustado la mayoría vive sin limitaciones: trabaja, hace deporte y tiene hijos. La clave está en entender en qué se diferencian los dos inhaladores y qué hacer en esa hora en la que las cosas se tuercen.
Cómo se nota
Las quejas clásicas son cuatro: respiración con pitos o silbidos, tos, falta de aire y sensación de opresión en el pecho. Rara vez llegan todas juntas y casi nunca se mantienen constantes, y ahí está la trampa. Entre las crisis la persona se encuentra bien y por eso no considera enfermedad lo que le pasa.
Hay varios rasgos que distinguen el asma de otras causas de tos:
- los síntomas empeoran por la noche y de madrugada, y a menudo despiertan;
- vienen en oleadas: una semana mala y dos tranquilas;
- los desencadena algo concreto, como correr, reírse, el frío de la calle, un gato o limpiar la casa;
- después de un catarro la tos se prolonga seis u ocho semanas en lugar de diez días;
- lo difícil es espirar, y la espiración se vuelve larga y ruidosa.
El asma suele empezar en la infancia, pero puede aparecer por primera vez a cualquier edad, incluso pasados los cuarenta o los cincuenta.
Qué irrita los bronquios
Cada persona tiene su propio repertorio de desencadenantes, y conocer el propio es más útil que cualquier consejo general. Los más frecuentes son el polen de árboles y gramíneas, el polvo doméstico y los ácaros que viven en él, el pelo y la saliva de los animales y el moho de las habitaciones húmedas. Después vienen irritantes sin alergia de por medio: el humo del tabaco, incluido el ajeno, los gases del tráfico y la contaminación, los aerosoles y la lejía, el aire helado y los perfumes intensos.
Aparte están las situaciones y las sustancias. Una simple infección vírica puede desestabilizar el asma durante varias semanas. La empeoran el reflujo de ácido del estómago, la congestión nasal persistente y los pólipos nasales, el exceso de peso y el estrés intenso, y en las mujeres los brotes pueden seguir a los cambios hormonales. Por último, algunos medicamentos provocan espasmo bronquial en ciertas personas, entre ellos los analgésicos antiinflamatorios no esteroideos y los betabloqueantes, incluso en colirio, de modo que conviene avisar del asma a cualquier médico.
La crisis: qué hacer minuto a minuto
Una crisis no es solo que cueste respirar: es un estrechamiento progresivo de los bronquios que no se revierte solo. Hay que actuar de inmediato.
- Siéntese erguido, no se tumbe. Afloje la ropa que apriete e intente respirar de forma pausada.
- Tome una inhalación del inhalador de rescate tal y como figura en su plan de tratamiento, y repítala cada pocos minutos. Si tiene cámara espaciadora, úsela: con ella el fármaco llega mucho mejor a los bronquios.
- Controle el tiempo. Si a los diez minutos no ha mejorado, llame a una ambulancia.
Llame al 112 de inmediato si:
- el inhalador ha dejado de hacer efecto o su efecto dura menos de una hora;
- cuesta hablar y solo salen palabras sueltas;
- los labios o las uñas tiran a azulados y la piel está pálida y sudorosa;
- la persona está somnolienta, floja o confusa, lo que con falta de oxígeno es una señal grave;
- los silbidos se apagan de golpe sin que haya alivio, porque casi no pasa aire;
- no hay ningún inhalador a mano.
No conduzca usted mismo ni pida que le lleven al hospital: la ayuda se necesita antes de lo que tardaría en llegar. Siga usando el inhalador hasta que llegue la ambulancia. Aunque la crisis ceda y se encuentre bien, acuda al médico en un par de días, porque después de un episodio grave el plan de tratamiento casi siempre hay que cambiarlo.
Cómo se llega al diagnóstico
No hay una prueba única para el asma; el diagnóstico se construye por partes. El médico pregunta cuándo y con qué aparecen los síntomas y ausculta el pecho. Después se mide la respiración: la espirometría muestra cuánto están estrechados los bronquios y si se abren tras el fármaco. A veces se pide registrar el flujo espiratorio en casa durante dos o tres semanas, porque la diferencia entre los valores de la mañana y los de la tarde revela lo que una única visita no captó.
Puede añadirse la medición del óxido nítrico en el aire espirado, un indicio indirecto de inflamación alérgica, junto con un análisis de eosinófilos en sangre y pruebas de alergia. Cuando el cuadro no queda claro, el médico a veces pauta un tratamiento de prueba y valora la respuesta. El proceso suele alargarse porque, fuera de las crisis, la respiración puede ser completamente normal.
Dos inhaladores y la diferencia entre ellos
Esto es lo más importante que hay que entender del tratamiento del asma. Un inhalador alivia en minutos el espasmo que ya ha empezado, pero no toca la inflamación ni influye en el curso de la enfermedad. El otro contiene un corticoide inhalado, actúa despacio y sin que se note, y apaga la inflamación en sí, de modo que es el que decide si llega a haber crisis.
De ahí una regla que invierte la lógica habitual: cuanto más se necesita el inhalador de rescate, peor está ajustado el tratamiento de fondo. Gastar más de tres o cuatro dosis por semana es motivo para ir al médico, no para comprar otra caja. En muchas pautas actuales el corticoide y el componente de acción rápida van combinados en un único dispositivo, que se usa tanto a diario como cuando aparecen los síntomas.
Si eso no basta, se añaden fármacos de acción prolongada y comprimidos que actúan sobre la inflamación alérgica. En el asma grave que los inhaladores no controlan existen tratamientos biológicos inyectables, elegidos según el tipo concreto de inflamación. Los corticoides en comprimidos se pautan en ciclos cortos y solo para las crisis. Las dosis las ajusta siempre el médico y se revisan al menos una vez al año.
Qué está en sus manos
- Domine la técnica de inhalación y pida al médico o al farmacéutico que le vea usar el dispositivo. La mayoría de los inhaladores que supuestamente no funcionan se están usando mal.
- Lleve siempre encima el inhalador de rescate en lugar de dejarlo en casa por si acaso.
- No abandone el inhalador de fondo cuando se encuentre bien: encontrarse bien es justamente su obra.
- No fume ni vapee y evite el humo ajeno; eso influye en el asma más que cualquier medida doméstica.
- Vacúnese de la gripe y de otras infecciones respiratorias, porque un virus corriente es la causa más común de crisis.
- Retire lo que irrita sus propios bronquios y mantenga el peso dentro de un margen razonable.
- Muévase. El deporte no está prohibido en el asma, sino recomendado; si el esfuerzo provoca síntomas, comente con su médico usar el inhalador antes de entrenar y calentar más rato.
Niños, embarazo y edad avanzada
En los niños pequeños el asma cuesta más de identificar: los silbidos también aparecen en las bronquitis víricas corrientes, y las pruebas respiratorias no son posibles hasta los cinco o seis años. Algunos niños dejan atrás la enfermedad en la adolescencia, aunque la predisposición puede volver más adelante. Los más pequeños deben usar el inhalador siempre con cámara espaciadora y, si hace falta, con mascarilla.
El embarazo es la situación en la que el tratamiento se mantiene y no se retira. Un asma mal controlada es más peligrosa para el bebé que los fármacos inhalados, porque si a la madre le falta oxígeno también le falta a él. En las personas mayores la falta de aire se atribuye con frecuencia a la edad o al corazón, y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica se le parece mucho, así que aquí importa especialmente aclarar qué se está tratando.
Consulta en línea: en qué ayuda
Todo lo que no requiere fonendoscopio se resuelve cómodamente a distancia. El médico puede analizar una tos que no acaba o una falta de aire nocturna y orientar sobre qué pruebas solicitar. A quien ya tiene el diagnóstico, la cita en línea le sirve para las cuestiones cotidianas: repasar la técnica de inhalación, entender por qué el inhalador de rescate se gasta antes, elaborar un plan de actuación ante las crisis y prepararse para un vuelo, para la temporada de polen o para un embarazo. Una crisis en marcha no se atiende así: si respirar cuesta cada vez más, hacen falta el inhalador y el 112, no un mensaje.
Este material es informativo y no sustituye la consulta médica.
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