En esta página
- La distinción principal: en movimiento o en reposo
- Temblor esencial
- Temblor en reposo: no solo se miran las manos
- Tiroides, azúcar bajo, cafeína y ansiedad
- Medicamentos que hacen temblar las manos
- Alcohol: causa del temblor y una retirada peligrosa
- Cuándo el temblor exige ayuda inmediata
- Qué se aclara en la consulta
- Consulta en línea
Medicamentos comúnmente recetados para Temblor o manos temblorosas
Solo con fines informativos. Consulta siempre a un médico antes de tomar cualquier medicamento.
Forma farmacéutica: COMPRIMIDO LIBERACION MODIFICADA, 200 mg levodopa; 54 mg carbidopa monohidratoPrincipio activo: levodopa and decarboxylase inhibitorFabricante: Organon Salud S.L.Requiere recetaForma farmacéutica: COMPRIMIDO, 25 mg/250 mgPrincipio activo: levodopa and decarboxylase inhibitorFabricante: Orion CorporationRequiere recetaForma farmacéutica: COMPRIMIDO, 200 mg levodopa; 50 mg benserazidaPrincipio activo: levodopa and decarboxylase inhibitorFabricante: Roche Farma S.A.Requiere receta
Todo el mundo tiene un temblor pequeño: extienda las manos delante de usted y fíjese en los dedos, porque quietos del todo no están. Ese temblor aumenta con el frío, la falta de sueño, el hambre, el café fuerte, los nervios y la fiebre, y cuando la causa se va vuelve a su nivel anterior. Se nota en los momentos en que la mano tiene que ser precisa: con la cuchara llena, con la llave en la cerradura, con una firma.
Un temblor que no desaparece junto con el cansancio y los nervios no es «cosa de nervios» ni un rasgo del carácter: es un síntoma con una causa. Las causas son muy distintas — algunas inofensivas, otras que necesitan tratamiento y unas pocas que lo necesitan con urgencia. Casi siempre se aclara en la primera consulta, y la pregunta clave allí resulta inesperada: no «cuánto tiembla», sino «en qué momento».
La distinción principal: en movimiento o en reposo
Lo primero que se hace con un temblor es separarlo en dos grupos, y de eso depende casi todo lo demás.
- Temblor al moverse y al mantener una postura. Las manos descansan tranquilas sobre las rodillas y no tiemblan. Pero en cuanto alcanza una taza, la sostiene en el aire o escribe, el temblor aparece y molesta. Lo que peor sale es la precisión al final del movimiento: llevarse una cuchara llena a la boca, enhebrar una aguja.
- Temblor en reposo. La mano está quieta, sin hacer nada, y aun así tiembla, a menudo en un solo lado y a menudo como si se hiciera rodar una píldora entre el pulgar y el índice. Al coger un objeto el temblor disminuye o desaparece, y cuando la mano vuelve a bajar reaparece.
La diferencia no está en la intensidad del temblor sino en su comportamiento, y separa dos enfermedades completamente distintas: el primer caso es sobre todo el temblor esencial, el segundo es el signo típico de la enfermedad de Parkinson.
Comprobarlo es fácil: mantenga un par de minutos las manos relajadas sobre las rodillas sin mirarlas, y después acerque despacio un dedo a la nariz. Lo que ocurre en cada uno de esos momentos es el dato más útil que le puede contar al médico.
Temblor esencial
Es la causa más frecuente de temblor persistente de las manos. Suelen temblar las dos, aunque una se note más; con el tiempo se añaden un leve movimiento de la cabeza como diciendo «no, no» y una voz temblorosa. Las piernas se quedan al margen.
Tiene señas reconocibles:
- aumenta con el café, la falta de sueño, los nervios y la atención ajena: en público las manos tiemblan más que en casa;
- con una cantidad pequeña de alcohol disminuye notablemente durante un rato;
- es a menudo familiar: un temblor parecido lo tienen o lo tuvieron los padres, los hermanos;
- avanza despacio, a lo largo de años, no en semanas;
- aparte del temblor no hay nada más: la marcha, el habla, el olfato y la fuerza de las manos no cambian.
Que se calme con el alcohol es un dato útil para el médico, pero no una ayuda para el paciente: la cantidad que alivia va aumentando con el tiempo, la enfermedad no se cura por ello y al temblor se le suma una dependencia.
Hay tratamiento y suele funcionar. Cuando el temblor impide trabajar, escribir o comer delante de otros, se recetan betabloqueantes o algunos antiepilépticos; para el temblor de la cabeza y de la voz se usan inyecciones de toxina botulínica, y en los casos graves se plantean técnicas neuroquirúrgicas. El fármaco y la dosis los elige el médico.
Temblor en reposo: no solo se miran las manos
La enfermedad de Parkinson casi nunca llega solo con temblor, y sus acompañantes aparecen a menudo antes: lo que ocurre es que no se relacionan entre sí.
- Lentitud: las tareas de siempre llevan más tiempo y los movimientos finos cuestan más — abotonarse, lavarse los dientes, los cordones.
- Marcha a pasos cortos y arrastrando los pies, con dificultad para arrancar y para darse la vuelta.
- Un brazo se balancea menos que el otro al caminar; lo suelen ver los familiares antes que la propia persona.
- La voz se vuelve más baja y monótona, la cara menos expresiva.
- La letra se hace más pequeña hacia el final de la línea y la firma «se cae».
- El olfato se debilita o se pierde años antes que todo lo demás.
- Sueños agitados y «representados», con gritos y movimientos, estreñimiento persistente, rigidez muscular.
Uno o dos puntos de la lista no significan nada por sí solos. Pero si el temblor en reposo coincide con varios, no conviene retrasar la consulta: la enfermedad es crónica, aunque el tratamiento mejora bastante la movilidad y el estado general, y es mejor empezarlo antes que dos años después. Un cuadro parecido lo producen también algunos medicamentos, y de eso se habla más abajo.
Tiroides, azúcar bajo, cafeína y ansiedad
Hay un grupo de causas en las que el temblor es fino y rápido, afecta a las dos manos y llega acompañado de otros signos. Todas se detectan con pruebas sencillas.
Función tiroidea aumentada. El temblor fino y rápido va en compañía de pérdida de peso a pesar de buen apetito, palpitaciones, mala tolerancia al calor, sudoración, irritabilidad y heces blandas. Hace falta un análisis de sangre con las hormonas tiroideas; es un trastorno que se trata bien, y el temblor se va después.
Azúcar bajo en sangre. Temblor con sudoración, hambre repentina, palpitaciones y angustia es el conjunto típico de una hipoglucemia, y afecta sobre todo a personas que se tratan la diabetes con insulina o con pastillas que bajan el azúcar. En ese momento hacen falta hidratos de carbono rápidos y no esperar; si aparece confusión o pérdida de conocimiento, hay que llamar a una ambulancia.
Cafeína, nicotina y ansiedad. El temblor es real, pero se trata de un temblor fisiológico exagerado y no de una enfermedad; el trastorno de ansiedad le añade palpitaciones, nudo en la garganta y sensación de falta de aire. Conviene contar con honestidad las tazas de café y de té, las bebidas energéticas y los suplementos para entrenar: cinco tazas al día producen un temblor al que después se le buscan causas neurológicas.
Medicamentos que hacen temblar las manos
El temblor por medicamentos es una de las causas más frecuentes y, a la vez, la más fácil de quitar. Revise los prospectos si el temblor apareció o empeoró en las semanas siguientes a un fármaco nuevo o a una subida de dosis.
- Los inhaladores que abren los bronquios en el asma y en la enfermedad pulmonar crónica: el temblor de manos después de la inhalación les resulta familiar a muchos y suele atenuarse con el tiempo.
- Antidepresivos de distintos grupos.
- El litio y algunos antiepilépticos, sobre todo a dosis altas.
- Los preparados de hormona tiroidea a dosis excesiva.
- Ciertos fármacos contra las náuseas y los que se usan en psiquiatría: estos dan más bien temblor en reposo y rigidez, es decir, un cuadro parecido al parkinsonismo que desaparece al retirarlos.
- Las hormonas esteroideas, algunos fármacos tras un trasplante de órgano y medicamentos para las alteraciones del ritmo cardíaco.
Un medicamento prescrito no se retira por iniciativa propia ni se le baja la dosis «para probar»: parte de ellos no se pueden dejar de golpe, y parte trata problemas más peligrosos que un temblor de manos. El camino correcto es acudir con la lista completa de lo que se toma, suplementos incluidos, y hablar del cambio o de la dosis con el médico.
Alcohol: causa del temblor y una retirada peligrosa
El consumo de muchos años daña por sí mismo el sistema nervioso, y el temblor se vuelve constante. Pero el riesgo principal no está en beber, sino en parar.
En una persona con dependencia del alcohol, unas horas después de la última toma empieza el síndrome de abstinencia: tiemblan las manos y con ellas llegan sudoración, pulso rápido, náuseas, insomnio, angustia y subida de la tensión. No es «un estado que hay que aguantar hasta que pase», sino el comienzo de un camino que lleva a una crisis convulsiva y al delirio alcohólico, con la conciencia turbia, alucinaciones y fiebre alta. El delirio pone la vida en peligro.
Por eso, dejar el alcohol de golpe después de una ingesta prolongada no se hace en solitario. Si el temblor va en aumento tras dejarlo y se le añaden confusión, visiones o convulsiones, hay que llamar a una ambulancia y no esperar a la mañana; el número único europeo de emergencias es el 112. Dejar de beber cuando hay dependencia se planifica con un médico, que prescribirá los fármacos que cubren la abstinencia de forma segura.
Cuándo el temblor exige ayuda inmediata
Un temblor por sí solo rara vez es urgente, pero hay combinaciones en las que cuentan las horas.
- El temblor o la torpeza de una mano han aparecido de repente y con ellos hay dificultad para hablar, debilidad en un brazo o una pierna, la cara desviada, visión doble o pérdida del equilibrio. Así se manifiesta un trastorno de la circulación cerebral: hace falta una ambulancia, número 112.
- Temblor con fiebre alta y confusión. La causa puede ser una infección grave: llame a una ambulancia.
- Temblor y sacudidas junto con rigidez muscular, sudoración, fiebre y agitación en alguien a quien se le ha empezado hace poco un fármaco psiquiátrico o se le ha subido la dosis: es una complicación farmacológica grave que exige atención inmediata.
- Temblor después de un golpe en la cabeza, y temblor que avanza no en años, sino en días y semanas.
Qué se aclara en la consulta
En el temblor la exploración informa más que la mayoría de los análisis. El médico le pedirá extender las manos y mantenerlas, llevar el dedo a la nariz, dibujar una espiral, escribir una frase y caminar por la sala; mirará qué pasa con las manos en reposo y valorará la rigidez, la expresión de la cara y el balanceo de los brazos al andar.
Después vienen las preguntas: cuándo empezó el temblor y con qué rapidez creció, en qué momento aparece, qué lo aumenta y qué lo alivia, si hay algo parecido en la familia, qué medicamentos toma y cuánto café y alcohol bebe. De las pruebas suele hacer falta un análisis de sangre con hormonas tiroideas y glucosa; si el temblor empezó a una edad joven se añade el cobre, porque así se busca la enfermedad de Wilson, poco frecuente pero manejable cuando se trata a tiempo. La resonancia del cerebro no se hace a todo el mundo, sino cuando el cuadro es atípico o el temblor apareció rápido.
Un temblor leve que no molesta y no depende de otra enfermedad no necesita tratamiento: basta con vigilarlo y con medidas sencillas — menos cafeína, dormir bien, vajilla pesada y cubiertos con peso, que amortiguan el temblor. Si el temblor estorba en la vida diaria, el tratamiento se elige por la causa y no por la intensidad de las sacudidas.
Consulta en línea
La consulta en línea va bien para un primer análisis. El médico preguntará en qué momento tiemblan las manos, qué apareció antes que el temblor y cómo va cambiando la situación, repasará con usted la lista de sus medicamentos y suplementos, ayudará a entender los análisis que ya tenga y dirá si hacen falta otros. Muchas veces es aquí donde se descubre que la causa está en un fármaco nuevo o en la cantidad de café.
Hay una ventaja añadida: un vídeo corto grabado en casa, porque allí las manos se comportan de otra manera que en la consulta. El médico le indicará qué grabar y cómo, le explicará a qué especialista acudir y con qué, y le avisará si su situación pide una exploración ese mismo día en lugar de una conversación. Sustituir la exploración neurológica la consulta en línea no puede, pero ahorra vueltas innecesarias.
Este material es informativo y no sustituye la consulta médica.
Médicos online para Temblor o manos temblorosas
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