Dolor en las articulaciones
Casi todo el mundo tiene dolor articular alguna vez. Lo importante es otra cosa: bajo las mismas palabras, «me duelen las articulaciones», se esconden…
En esta página
Medicamentos comúnmente recetados para Dolor en las articulaciones
Solo con fines informativos. Consulta siempre a un médico antes de tomar cualquier medicamento.
Forma farmacéutica: GEL, 1%Principio activo: DiclofenacoFabricante: Kern Pharma S.L.No requiere recetaForma farmacéutica: GEL, 10 mg/gPrincipio activo: DiclofenacoFabricante: Faes Farma S.A.No requiere recetaForma farmacéutica: COMPRIMIDO, 400 mgPrincipio activo: IbuprofenoFabricante: Laboratorios Normon S.A.Requiere receta
Casi todo el mundo tiene dolor articular alguna vez. Lo importante es otra cosa: bajo las mismas palabras, «me duelen las articulaciones», se esconden situaciones de urgencia muy distinta, desde una rodilla sobrecargada hasta una enfermedad inflamatoria que hay que empezar a tratar en los primeros meses, o una infección dentro de la articulación en la que se cuenta por horas. Esta página sirve para separar unas de otras. Si lo único que duele es la rodilla, tiene su propio abanico de causas y su propia página, la del dolor de rodilla; vuelva aquí si hay varias articulaciones afectadas o si a la rodilla se le han sumado rigidez matutina, hinchazón o fiebre.
¿Es realmente la articulación?
Lo primero que conviene aclarar es si duele la articulación propiamente dicha. Con frecuencia el dolor procede de lo que está al lado: un tendón, su inserción en el hueso, una bolsa serosa, un músculo. El tratamiento de esas situaciones es otro.
Cuando la enferma es la articulación, duele moverla en cualquier dirección, incluso cuando es otra persona quien mueve el miembro y usted está relajado; puede estar hinchada por completo y caliente al tacto. Cuando el problema está en los tejidos de alrededor, el dolor es puntual, se señala con un dedo, aparece con un movimiento concreto y al contraer un músculo determinado, y en las demás direcciones la articulación se mueve con libertad.
Hay una tercera posibilidad: el dolor referido. El hombro puede doler por culpa del cuello, y la cadera y la rodilla por culpa de la zona lumbar, con la articulación completamente sana. La pista es un dolor que corre en franja, baja por el miembro, se acompaña de hormigueo o adormecimiento y cambia con la postura de la espalda y el cuello, no con la carga sobre la articulación.
Inflamación o desgaste: la bifurcación principal
Esta es la distinción más útil de todo el tema, y justamente la que casi nunca se hace. El dolor mecánico y el inflamatorio se comportan de forma distinta, y a partir de ahí divergen también las decisiones.
El dolor mecánico (el ejemplo típico es la artrosis) empeora con la carga y hacia el final del día, cede con el reposo, y la rigidez matutina es corta: cinco o diez minutos, un cuarto de hora como mucho, y se pasa con unos cuantos movimientos. De noche no suele despertar. Si hay hinchazón, es leve y sin calor.
El dolor inflamatorio hace lo contrario: la rigidez matutina dura más de media hora, y a menudo una hora o más; el movimiento alivia y el reposo prolongado empeora; la articulación está hinchada, caliente y a veces enrojecida; el dolor despierta en la segunda mitad de la noche. Es frecuente que se añadan cansancio, febrícula y pérdida de peso.
La diferencia es práctica, no teórica. El dolor mecánico se maneja razonablemente con movimiento, descarga y analgesia. El dolor inflamatorio no se cura con pomadas ni se marcha solo: detrás están la artritis reumatoide, la artritis psoriásica, las espondiloartritis, la gota y las enfermedades sistémicas. Aquí el tiempo cuenta: una artritis inflamatoria abordada en los primeros meses permite conservar las articulaciones, mientras que un año perdido se traduce en un daño que ya no se recupera. Por eso, media hora larga de rigidez matutina más una articulación hinchada es motivo para pedir cita, no para pasar por la farmacia.
Una articulación o muchas
La segunda pregunta que estrecha mucho el abanico de causas es cuántas articulaciones están afectadas y cuáles.
- Una articulación, de forma aguda: traumatismo, gota, seudogota, sangrado dentro de la articulación, infección. Un dolor nocturno súbito en el dedo gordo del pie, con hinchazón violácea y una sensibilidad al roce insoportable, es un cuadro muy característico de gota.
- Una articulación, de forma prolongada: artrosis, lesión del cartílago o del menisco, una lesión antigua y, en raras ocasiones, una infección crónica o un tumor.
- Varias articulaciones grandes, por turnos: artritis reactiva una a cuatro semanas después de una infección intestinal o genitourinaria, y artritis víricas.
- Muchas articulaciones pequeñas, de forma simétrica: la artritis reumatoide empieza en manos y pies, igual en los dos lados, con una rigidez matutina marcada. Las infecciones víricas dan un cuadro parecido, pero se resuelven en semanas.
- Articulaciones junto con dolor de espalda: un dolor lumbar inflamatorio en una persona joven, que empeora con el reposo y mejora con el movimiento, es una espondiloartritis y no una «espalda forzada».
- Rigidez en hombros y caderas en una persona mayor sin hinchazón de las propias articulaciones: puede tratarse de una polimialgia reumática.
Si de toda esta lista lo único que le afecta es la rodilla, lea la página sobre el dolor de rodilla: allí se explican el mecanismo de la lesión, el bloqueo, la lesión de menisco y el dolor bajo la rótula en gente joven.
Cuándo se necesita ayuda de inmediato
Una sola articulación caliente, roja e hinchada junto con fiebre y escalofríos es una infección articular, y ahí se cuenta por horas. El pus destruye el cartílago de forma irreversible en pocos días, así que esa articulación se explora y se punciona el mismo día, y el tratamiento se hace en el hospital. No espere a mañana, no aplique calor y no tome «algo para la inflamación»: el analgésico bajará la fiebre y suavizará el cuadro, pero la enfermedad seguirá su curso. Extreme la alerta si la articulación es una prótesis, si ha habido hace poco un traumatismo o una infiltración, si toma medicamentos que bajan las defensas o si tiene diabetes. La gota se ve casi igual y a simple vista no se distinguen, así que se actúa como ante una infección mientras no se demuestre lo contrario.
Acuda a urgencias o llame a una ambulancia por el número europeo único 112 si:
- la articulación está caliente, roja e hinchada y usted tiene fiebre o escalofríos;
- tras una caída o un golpe la articulación ha cambiado de forma, queda en un ángulo antinatural o no puede apoyarse en ella;
- después de la lesión la articulación se ha hinchado en menos de una hora;
- por debajo de la articulación el miembro se ha quedado dormido, pálido o frío;
- toma anticoagulantes y la articulación se ha hinchado y amoratado con rapidez.
Lo que no conviene aplazar
Consulte a un médico de cabecera en los próximos días si:
- el dolor articular viene acompañado de erupción, fiebre y pérdida de peso: esa combinación aparece en enfermedades sistémicas y exige estudio, no observación;
- las articulaciones están rígidas por la mañana más de media hora y esto lleva más de dos o tres semanas;
- la articulación está claramente hinchada y usted no sabe por qué;
- el dolor empezó después de una picadura de garrapata, de una infección intestinal o de una infección de transmisión sexual;
- en una persona mayor, al dolor de hombros y caderas se le suman dolor de cabeza en las sienes, sensibilidad del cuero cabelludo, dolor de la mandíbula al masticar o alteraciones de la visión: puede ser una arteritis de la temporal, que se valora con urgencia porque amenaza la vista;
- el dolor articular aparece en un niño y dura más de unos días, sobre todo si cojea, tiene fiebre o no se le ve bien.
Lo que suele estar detrás
- Artrosis, la causa más frecuente a partir de los cuarenta o cincuenta años. Afecta a rodillas, caderas, manos y base del pulgar: dolor con la carga, rigidez breve y pérdida progresiva de movilidad.
- Artritis reumatoide, que se trata con fármacos que modifican el curso de la enfermedad; cuanto antes se empieza, mejor es el desenlace.
- Gota y seudogota, cristales depositados en la articulación. El ataque se instaura en horas y cede en unos días, pero se repite y va estropeando la articulación.
- Artritis psoriásica. Conviene pensar en ella si hay psoriasis (a veces solo en el cuero cabelludo o en los pliegues) o alteraciones en las uñas; son típicos la inflamación de un dedo entero y el dolor en el talón.
- Artritis víricas. Muchas infecciones corrientes producen dolores e incluso hinchazón articular; se resuelven en dos a seis semanas.
- Tendinitis y bursitis, inflamación de un tendón o de una bolsa por sobrecarga: duele al lado de la articulación, no dentro.
- Otras enfermedades y medicamentos. Las molestias articulares aparecen en las enfermedades del tiroides y en el déficit de vitamina D, y también con estatinas, inhibidores de la aromatasa o al retirar corticoides.
- Fibromialgia, dolor extendido en músculos y alrededor de las articulaciones sin hinchazón, con sueño alterado y fatiga. Las articulaciones no se destruyen y el tratamiento es completamente distinto.
Lo que puede hacer usted
- Muévase. El reposo absoluto perjudica a la articulación: sin movimiento el cartílago se nutre peor, los músculos se debilitan y el dolor acaba aumentando. La carga se modifica, no se suprime: caminar, nadar, bicicleta, movimientos dentro del rango que no duele.
- Una lesión reciente se maneja el primer día o dos con reposo y frío: una bolsa de hielo envuelta en un paño, nunca sobre la piel desnuda, quince o veinte minutos.
- Analgésicos: paracetamol y antiinflamatorios no esteroideos por vía oral o en gel. Consulte la elección y la dosis con el médico o el farmacéutico, sobre todo si tiene problemas de estómago, riñón o corazón o toma otros medicamentos. Tomar analgésicos semana tras semana es señal de que hace falta un diagnóstico, no otra caja.
- Perder peso alivia notablemente rodillas y caderas: cada kilo de más se multiplica varias veces en cada paso.
- El calor ayuda con la rigidez y el frío con la hinchazón y el calor local. La regla es sencilla: una articulación caliente y roja no se calienta más.
- Un calzado cómodo y un bastón en la mano contraria descargan la articulación dolorida más de lo que parece.
Lo que no conviene hacer: aguantar meses esperando que se pase solo; aplicar calor a una articulación que ya está caliente; tomar corticoides por cuenta propia; y, sobre todo, confundir el dolor inflamatorio con la edad. La edad no explica una articulación hinchada ni una hora de rigidez matutina.
Cómo busca la causa el médico
La conversación aquí pesa más de lo que parece: al médico le interesa qué articulaciones duelen, si de forma simétrica, cuánto dura la rigidez, qué ocurrió en el mes o los dos meses previos, si hay psoriasis, enfermedad inflamatoria intestinal o enfermedades reumáticas en la familia, y qué medicamentos toma. Después explora las articulaciones buscando hinchazón, calor y limitación de movimiento, y revisa piel, uñas, ojos y columna.
De las pruebas, lo habitual es un análisis de sangre con marcadores de inflamación y, según el caso, ácido úrico, factor reumatoide y anticuerpos frente al péptido citrulinado cíclico. La ecografía muestra bien el líquido dentro de la articulación y la inflamación de la membrana; la radiografía, los cambios de la artrosis y de una artritis avanzada; la resonancia no la necesita todo el mundo. Ante una articulación aguda aislada, la prueba decisiva es la punción y el análisis del líquido obtenido: responde de una vez a las dos preguntas, si es infección o si son cristales. Si sospecha una artritis inflamatoria, el médico deriva al reumatólogo, y con eso no se demora.
Consulta en línea
Buena parte de este trabajo se hace escuchando, y por eso la consulta en línea resulta útil desde el primer momento. El médico de Oladoctor preguntará cuánto dura la rigidez matutina, si el movimiento alivia, qué articulaciones están afectadas y qué pasó en las semanas anteriores, y con esas respuestas dirá si el cuadro se parece más a un problema mecánico o a uno inflamatorio. Le explicará qué análisis tiene sentido hacer, le ayudará a interpretar resultados e imágenes que ya tenga y le indicará si conviene ver a un reumatólogo. Y le avisará expresamente de las situaciones en las que hay que cortar la conversación e ir al hospital: una articulación caliente e hinchada con fiebre no puede esperar.
Este material es informativo y no sustituye la consulta médica.
Médicos online para Dolor en las articulaciones
Habla sobre tus síntomas y los posibles próximos pasos para Dolor en las articulaciones con un médico online.















