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Medicamentos comúnmente prescritos para Nariz rota
Solo con fines informativos. Consulta siempre a un médico antes de usar cualquier medicamento.
Forma farmacéutica: SOLUCIÓN/SUSPENSIÓN ORAL, 100 mg/mlPrincipio activo: ParacetamolFabricante: Laboratorios Normon S.A.No requiere recetaForma farmacéutica: COMPRIMIDO, 500 mgPrincipio activo: ParacetamolFabricante: Teva B.V.No requiere recetaForma farmacéutica: COMPRIMIDO, 1 g paracetamolPrincipio activo: ParacetamolFabricante: Ferrer Internacional S.A.No requiere receta
La nariz se rompe más que cualquier otro hueso de la cara: sobresale y sus huesos son finos. La mayoría de las veces todo se queda en un moratón, hinchazón y un par de semanas incómodas, tras las cuales el aspecto vuelve solo al de antes. Pero esta lesión aparentemente banal tiene dos derivas que obligan a tomarla en serio: la sangre acumulada dentro del tabique, que hay que evacuar en cuestión de días, y las señales de que el golpe ha dañado algo más que la nariz. De eso trata lo que sigue, y conviene leerlo antes de que baje la hinchazón.
Cómo saber que la nariz está rota
Justo después del golpe la nariz se hincha y duele, y a menudo sangra: eso ocurre también sin fractura. Hablan de rotura:
- un crujido o la sensación de que algo se mueve al tocar el dorso de la nariz;
- un cambio visible de forma, con la nariz desviada hacia un lado o el dorso hundido;
- una nariz que ha dejado de respirar por uno o por los dos lados y sigue igual cuando la hinchazón cede;
- hematomas bajo los dos ojos que aparecen al día siguiente.
La dificultad principal es que durante los dos o tres primeros días la nariz está hinchada y su forma no la puede valorar nadie, ni usted ni el médico. Por eso no hay que apresurar conclusiones: la revisión se hace normalmente entre el tercer y el séptimo día, cuando el edema baja. Buscar una foto anterior a la lesión ayuda al médico mucho más de lo que parece.
Y algo que suele sorprender: la radiografía de los huesos propios de la nariz casi nunca hace falta. Esos huesos se ven mal y la imagen no cambia la decisión, que se toma mirando cómo queda la nariz y cómo respira. La tomografía se reserva para cuando se sospecha fractura de otros huesos faciales o un traumatismo craneal.
Qué hacer los primeros días
Si la nariz respira, la forma no ha cambiado y no hay señales de alarma, el tratamiento es doméstico.
- Aplique frío envuelto en un paño diez o quince minutos varias veces al día durante las primeras cuarenta y ocho horas. El hielo no se pone directamente sobre la piel y no se presiona la nariz.
- Si sangra, siéntese, incline la cabeza hacia delante y apriete la parte blanda de la nariz justo por encima de los orificios durante quince minutos seguidos, sin soltar para comprobar. No eche la cabeza atrás: la sangre se iría a la garganta.
- Para el dolor sirven los analgésicos habituales sin receta; sobre cuál elegir pregunte a su médico de cabecera o al farmacéutico, sobre todo si ya toma otra medicación.
- Duerma con la almohada alta, así el edema baja antes.
- No se suene ni se toque el interior de la nariz durante al menos una semana: por ahí entra la infección.
- Deje las gafas mientras dure la hinchazón, si puede prescindir de ellas.
- Aplace el esfuerzo intenso un par de semanas y los deportes donde pueda recibir un impacto en la cara unas seis semanas.
El hematoma del tabique, lo que no se puede pasar por alto
El tabique separa las dos fosas nasales y se alimenta de la fina membrana que lo recubre. Con el golpe la sangre se acumula entre ambos, la membrana se despega y el cartílago queda sin riego. Después el cartílago muere y, unas semanas más tarde, el dorso de la nariz se hunde: una deformidad que ya solo se corrige con una cirugía mayor.
Sospecharlo es fácil si se sabe dónde mirar. Asómese al interior con buena luz: en el hematoma se ve un abultamiento blando, morado o azulado, que estrecha o cierra por completo el paso, casi siempre en los dos lados. La nariz no respira nada, se nota una presión que va a más, el dolor aumenta en lugar de calmarse y a veces aparece fiebre, señal de que la sangre ya se ha infectado.
Esto no se vigila en casa. La sangre debe evacuarse en los días siguientes, cuanto antes mejor; es un procedimiento sencillo y se hace con anestesia local. Revise con especial cuidado a los niños: se quejan poco, su cartílago se destruye más rápido y luego se resiente el crecimiento de toda la nariz.
Cuándo acudir a urgencias
No lo demore si tras un golpe en la cara aparece cualquiera de estas cosas:
- la hemorragia no se detiene tras veinte minutos de presión o la sangre baja en abundancia por la pared de la garganta;
- gotea de la nariz un líquido transparente y acuoso, sobre todo al inclinarse hacia delante, con sabor algo salado: así se escapa el líquido del interior del cráneo;
- visión doble, un ojo que se mueve peor o queda hundido, pérdida de visión;
- adormecimiento de la mejilla, del ala nasal o del labio superior;
- los dientes ya no encajan como antes o cuesta abrir la boca;
- dolor de cabeza intenso, vómitos, confusión, pérdida de conocimiento aunque sea de un minuto, convulsiones;
- dolor o rigidez de cuello, hormigueo o adormecimiento en los brazos;
- una herida profunda con restos de cristal o tierra dentro.
Si algo de esto ocurre, no conduzca: pida que le lleven o llame al 112. Lleve consigo la lista de sus medicamentos; los anticoagulantes el médico tiene que conocerlos sí o sí.
Qué puede hacer el médico
Una nariz torcida no se endereza ni de inmediato ni siempre. El médico la explora por fuera y por dentro, valora la respiración y decide si procede una reducción, la maniobra con la que los huesos se recolocan a través de la propia nariz, sin cortes.
Lo importante aquí:
- la reducción tiene una ventana: en adultos se hace más o menos durante las dos primeras semanas tras el golpe, y en niños antes. Después los huesos consolidan en su nueva posición y ya no se pueden recolocar;
- se realiza con anestesia local o general, según la lesión, la edad y la práctica del centro;
- el resultado es bueno pero no garantizado: la nariz suele quedar bastante más recta, aunque no siempre exactamente como era;
- si se pasó el plazo o la forma y la respiración no se han restablecido, queda la cirugía programada de nariz y tabique, que no se hace hasta pasados varios meses, cuando todo ha cicatrizado del todo.
Las heridas de la nariz se suturan o se aproximan con tiras adhesivas, y si están sucias se comprueba la vacuna del tétanos.
En qué suele acabar
En la mayoría, en nada: la hinchazón se va en una o dos semanas, los moratones en dos o tres, el hueso consolida en unas seis y la nariz queda como antes. De lo que sí persiste en una minoría conviene nombrar la obstrucción por un tabique desviado, el cambio de forma del dorso, las hemorragias que vuelven a repetirse y el olfato apagado.
Todo eso tiene solución, pero comparte un rasgo: cuanto más tarde se consulta, mayor es la intervención necesaria. El «espero, a ver si se endereza solo» convierte en un mes un procedimiento de diez minutos en una operación con su recuperación. Si dos o tres semanas después del golpe la nariz no tiene el aspecto de antes o no respira, ese es ya el momento de acudir al médico y no de seguir esperando.
Consulta en línea
A distancia se resuelve bien la pregunta clave de los primeros días: si es una lesión corriente que puede curarse en casa o si hace falta una exploración presencial y con qué urgencia. El médico repasa cómo fue el golpe, qué se ve dentro de la nariz y cómo respira, explica qué señales vigilar y en qué plazo hay que llegar si se plantea una reducción. Es también un buen momento para hablar de la obstrucción que ha quedado un mes después. Las señales urgentes de la lista anterior no se manejan por pantalla: con ellas se va directamente a urgencias.
Este material es informativo y no sustituye la consulta médica.
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