Lunares
Los lunares son acumulaciones de células productoras de pigmento en la piel. Casi todos son benignos y no requieren nada.
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Lunares
Los lunares son acumulaciones de células productoras de pigmento en la piel. Casi todos son benignos y no requieren nada. La cuestión práctica es otra: saber distinguir un lunar corriente de uno que conviene enseñar, y hacerlo sin vivir pendiente de la piel. Un melanoma detectado a tiempo se cura en la inmensa mayoría de los casos, y ahí está todo el valor de una revisión sencilla.
Qué es normal
- un adulto tiene entre 10 y 40 lunares; aparecen hasta los 30–40 años;
- los lunares nuevos son habituales en la infancia y la adolescencia;
- pueden ser planos o elevados, lisos o con pelo;
- el color va del marrón claro al oscuro, y en piel clara pueden ser rosados;
- en el embarazo y en la pubertad pueden oscurecerse y crecer algo, de forma simétrica;
- con los años algunos se aclaran o desaparecen;
- los lunares de una misma persona suelen parecerse entre sí: ese es su "patrón".
La regla ABCDE
Es la forma más sencilla de revisarse. Enseñe al médico cualquier lunar que cumpla alguno de estos puntos:
- A — Asimetría: una mitad no coincide con la otra;
- B — Bordes: irregulares, dentados o difuminados;
- C — Color: varios tonos en el mismo lunar, zonas negras, rojas, azuladas o blancas;
- D — Diámetro: mayor de 6 mm, aunque el tamaño por sí solo no decide nada;
- E — Evolución: cualquier cambio en tamaño, forma, color o relieve. Este es el criterio más importante de los cinco.
Existe además el signo del patito feo: un lunar que destaca claramente entre todos los demás, aunque por separado parezca normal. Es un indicio muy útil, a veces más que el ABCDE.
Cuándo acudir al médico
- un lunar ha cambiado en los últimos meses;
- pica, duele, sangra o supura;
- se ha formado una costra que no cura;
- ha aparecido un lunar nuevo después de los 40 años;
- hay un lunar distinto a todos los demás;
- ha aparecido una zona oscura bajo una uña sin que haya habido un golpe;
- hay una mancha nueva en la planta del pie, la palma de la mano o una mucosa;
- tiene muchos lunares atípicos o antecedentes familiares de melanoma;
- ha tenido quemaduras solares con ampollas, sobre todo en la infancia.
Quién tiene más riesgo
- piel clara que se quema con facilidad, pelo rubio o pelirrojo, ojos claros;
- más de 50 lunares o lunares atípicos;
- melanoma en un familiar de primer grado o antecedente personal;
- quemaduras solares intensas, especialmente en la infancia;
- uso de cabinas de bronceado;
- inmunidad reducida o tratamiento inmunosupresor;
- exposición solar intensa por trabajo o por ocio.
Cómo se estudia
El médico explora el lunar con dermatoscopio, un instrumento que amplía y permite ver estructuras invisibles a simple vista. En personas con muchos lunares se hace un mapeo fotográfico para comparar en el tiempo, que es la mejor forma de detectar cambios. Si hay dudas, se extirpa el lunar completo y se analiza. No se toma "un trocito" de un lunar sospechoso: la biopsia debe incluirlo entero.
Extirpación
- por sospecha: se extirpa y se envía a analizar siempre;
- por molestias: si roza con la ropa, el sujetador o la maquinilla de afeitar;
- por motivos estéticos: es una opción legítima, pero el resultado siempre deja una cicatriz;
- nunca con láser, nitrógeno ni remedios caseros sin diagnóstico: eso destruye el lunar sin poder analizarlo y puede retrasar el diagnóstico de un melanoma;
- nunca en centros de estética sin valoración médica previa.
Cómo revisarse
- una vez al mes, con buena luz y un espejo, tras la ducha;
- siga siempre el mismo orden: cara y cuello, tronco, brazos, manos y uñas, piernas, pies y espacios entre los dedos, ingles, cuero cabelludo;
- pida ayuda para la espalda o use la cámara del móvil;
- fotografíe los lunares que quiera vigilar, con una referencia de tamaño al lado y siempre en las mismas condiciones;
- no hace falta apuntar cada lunar: basta con conocer su patrón y detectar lo que se sale de él.
Prevención
- fotoprotector de amplio espectro y factor alto, aplicado generosamente y repetido cada dos horas;
- sombra en las horas centrales del día;
- ropa, gorra y gafas de sol;
- no usar cabinas de bronceado;
- proteger especialmente a los niños: las quemaduras en la infancia cuentan durante toda la vida;
- revisión dermatológica periódica si está en un grupo de riesgo.
Preguntas frecuentes
¿Es peligroso arrancar un pelo de un lunar? No. Puede depilarlo o cortarlo con tijeras sin problema.
¿Si me rozo un lunar puede volverse maligno? Un traumatismo aislado no convierte un lunar benigno en melanoma. Pero si un lunar sangra sin motivo, hay que enseñarlo.
¿Hay que quitar los lunares "por si acaso"? No. Extirpar lunares sanos no reduce el riesgo de melanoma.
¿Puede salir un melanoma donde no hay lunar? Sí, la mayoría aparece sobre piel sana. Por eso se revisa toda la piel, no solo los lunares.
¿Y los lunares en zonas sin sol? También hay que revisarlos: existen melanomas en plantas, palmas, uñas y mucosas.
Consulta en línea
En la consulta en línea el médico valora las fotografías de sus lunares aplicando el ABCDE y el signo del patito feo, le indica cuáles conviene ver presencialmente con dermatoscopio y cuáles solo vigilar, le enseña a hacerse la autoexploración y a fotografiar bien, y valora su riesgo personal de melanoma.
Este material es informativo y no sustituye la consulta médica.
Revisado médicamente por
Revisado el 8 ago 2026
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