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Medicamentos comúnmente prescritos para Crup
Solo con fines informativos. Consulta siempre a un médico antes de usar cualquier medicamento.
Forma farmacéutica: INHALACIÓN PULMONAR, 100 mcg de salbutamol (en forma de sulfato)Principio activo: salbutamolFabricante: Glaxosmithkline S.A.Requiere recetaForma farmacéutica: SOLUCION/SUSPENSION GOTAS ORALES, 13,3 mg prednisolona esteaglato/ mlPrincipio activo: PrednisolonaFabricante: Laboratorios Sonphar S.L.Requiere recetaForma farmacéutica: INHALACIÓN PULMONAR, 0,2400 gPrincipio activo: salbutamolFabricante: Laboratorio Aldo Union S.L.Requiere receta
El crup es una inflamación de la vía respiratoria justo por debajo de las cuerdas vocales. El niño empieza con una tos ronca y metálica y con un ruido al coger aire; los padres, con la sensación de que se está ahogando. Casi siempre lo provoca un virus corriente y casi siempre se resuelve en un par de días. Pero conviene saber dos cosas de antemano: el crup responde muy bien a una sola dosis de medicamento, y hay varios cuadros que suenan igual y que sí requieren una ambulancia.
Una tos que no se confunde con ninguna otra
Todo empieza como un catarro cualquiera: un par de días de mocos, algo de fiebre, alguna tos suelta. Después, casi siempre al caer la tarde o de madrugada, la voz se apaga y la tos cambia: se vuelve seca, brusca y hueca. Se la compara con el ladrido de un perro o de una foca y, una vez oída, se reconoce sin dudar la siguiente vez.
- tos perruna que se oye desde la habitación de al lado;
- voz ronca y apagada; en el lactante, un llanto áspero;
- un silbido o chirrido al inspirar, llamado estridor; al principio solo aparece cuando el niño llora o corretea;
- respiración más rápida de lo habitual y preferencia por estar sentado antes que tumbado.
Dos detalles despistan a las familias. El primero: el crup empeora de golpe por la noche y afloja de día, así que por la mañana en la consulta el niño suele parecer sano. Eso no significa que usted lo imaginara; cuéntele al médico lo que ocurrió. El segundo: cuanto más llora el niño, más se estrecha el paso del aire y más fuerte suena el ruido, de modo que un adulto tranquilo al lado forma parte del tratamiento.
Afecta sobre todo a niños de seis meses a tres años, y con menos frecuencia hasta los cinco o seis. La fase aguda dura dos o tres noches; la ronquera y la tos residual se alargan alrededor de una semana.
Por qué se estrecha el paso del aire
Detrás del crup casi siempre hay un virus: el más habitual es el parainfluenza, aunque también sirven la gripe, el virus respiratorio sincitial y los propios virus del resfriado. La hinchazón se produce en el punto más estrecho de la vía aérea, por debajo de las cuerdas vocales, dentro de un anillo de cartílago que no puede ensancharse.
De ahí la diferencia entre un adulto y un niño: en el adulto esa misma hinchazón daría como mucho ronquera, mientras que en un niño de tres años el conducto tiene el calibre de un lápiz y un milímetro de inflamación se lleva casi la mitad de la luz, así que el aire pasa con ruido y cada inspiración cuesta esfuerzo.
Aparte está la variante llamada crup espasmódico: el niño se acuesta bien, se despierta de madrugada con tos perruna y estridor, no tiene fiebre y por la mañana está como si nada. Estos episodios se repiten con facilidad, son más frecuentes en niños con tendencia alérgica y asustan igual, pero se comportan y se tratan de la misma manera.
La primera noche en casa
Si el médico ha visto al niño y el episodio es leve, el resto se maneja en casa. Lo que ayuda de verdad:
- coja al niño en brazos o siéntelo bien incorporado sobre almohadas: erguido se respira mejor que tumbado;
- tranquilícelo, distráigalo y háblele con voz calmada; cortar el llanto suele quitar la mitad del ruido;
- ofrézcale líquido a menudo y en pequeñas cantidades: agua templada, caldo o lo que acepte beber;
- si tiene fiebre o molestias, dele paracetamol o ibuprofeno en presentación pediátrica, con la dosis por peso que indique el prospecto;
- la primera noche duerma en la misma habitación y levántese a comprobar cómo respira.
Lo que conviene no hacer:
- no se encierre con el niño en el baño lleno de vapor ni le haga respirar el vaho de un cazo: nunca se ha demostrado que sirva y las quemaduras con agua hirviendo tras este consejo son frecuentes;
- no intente mirarle la garganta con una cuchara o el dedo ni le obligue a abrir la boca: en casos raros pero graves eso desencadena el cierre completo de la vía aérea;
- no le dé jarabes «para la tos» ni antihistamínicos: no actúan sobre la inflamación bajo las cuerdas vocales, y los antitusígenos no son adecuados en niños pequeños;
- los antibióticos no pintan nada en el crup, porque la causa es un virus. El aire fresco de una ventana abierta, en cambio, alivia a muchos niños: no hay pruebas sólidas, pero tampoco daño, siempre que no se enfríen.
Una sola dosis que cambia el curso de la noche
El crup se trata con un corticoide, y el resultado es excelente. Una dosis única de glucocorticoide por vía oral, habitualmente dexametasona y a veces prednisolona, desinflama en unas horas, acorta el cuadro y reduce mucho la probabilidad de acabar ingresado.
No se reserva para los casos graves: el beneficio se ve también en los leves. Por eso, ante la primera tos perruna con estridor de la vida de un niño conviene que lo vea un médico ese mismo día, en lugar de esperar «al lunes, por si se pasa». Se trata de una dosis, no de un tratamiento prolongado, y los recelos habituales hacia los corticoides no vienen al caso aquí.
Cuando la inflamación es intensa, en el hospital se añade adrenalina nebulizada. Actúa en cuestión de minutos, pero su efecto es corto, así que después el niño se queda un rato en observación. Si hace falta, se administra oxígeno. Solo una minoría de niños ingresa y casi siempre basta una noche.
Cuándo hay que llamar a una ambulancia
Llame al 112 o acuda a urgencias si aparece cualquiera de estos signos:
- al niño le cuesta respirar: se le hunden los espacios entre las costillas y la zona por debajo de ellas, se le abren las aletas de la nariz, el abdomen sube y baja de forma marcada;
- el estridor se oye con el niño tranquilo y sin llorar; o, al revés, el ruido se ha vuelto más flojo mientras respirar le cuesta claramente más: un estridor que se apaga con la fatiga en aumento significa que apenas pasa aire;
- la piel, los labios o la lengua se ven azulados, grisáceos, pálidos o moteados; en pieles oscuras se aprecia mejor en las palmas, las plantas y la mucosa de la boca;
- está más adormilado de lo normal, cuesta despertarlo, está flojo, blando y no reacciona como siempre;
- está insólitamente quieto y callado: en el crup eso preocupa más que el llanto;
- está muy inquieto, no consigue respirar bien y no hay manera de calmarlo;
- babea más de lo habitual, tragar le duele o le resulta imposible, y se sienta inclinado hacia delante negándose a tumbarse.
No conduzca usted mismo en esa situación: nadie podría vigilar al niño por el camino. Pida que les lleven o llame a la ambulancia, y lleve consigo todos los medicamentos que el niño esté tomando. Un apunte aparte: si la tos perruna aparece en un menor de seis meses, hay que consultar siempre, aunque el episodio parezca leve.
Lo que se parece al crup sin serlo
La mayoría de los «crups» son crup de verdad, pero unos cuantos cuadros se disfrazan de él y no se pueden pasar por alto.
- Epiglotitis: inflamación de la epiglotis, la lengüeta que tapa la entrada de la laringe. El niño empeora deprisa, con fiebre alta, dolor de garganta intenso, babeo, imposibilidad de tragar y voz apagada, y justamente sin tos perruna; se sienta erguido, inclinado hacia delante y con el cuello estirado. Requiere ambulancia de inmediato. Hoy es rara gracias a la vacuna frente al Haemophilus influenzae tipo b, que en todos nuestros países se administra durante el primer año de vida;
- Cuerpo extraño inhalado: la tos y el ruido al respirar empiezan de golpe en un niño sano, sin mocos ni fiebre, a menudo comiendo o jugando. No hay que esperar, es una urgencia;
- Traqueítis bacteriana: arranca como un crup, pero el niño va a peor, la fiebre es alta y ni el corticoide ni la adrenalina dan el alivio habitual. Se trata en el hospital con antibióticos;
- Edema alérgico: aparece en minutos tras una comida, un medicamento o una picadura, a menudo con habones e hinchazón de labios y párpados. Es una anafilaxia y necesita ambulancia;
- Tosferina y bronquiolitis también empiezan como un catarro. En la tosferina hay accesos de tos hasta el vómito y una inspiración ruidosa al final de cada acceso; en la bronquiolitis del lactante, sibilancias al soltar el aire, respiración rápida y rechazo del alimento.
Queda una situación de la que casi nunca se habla: el crup que vuelve una y otra vez. Si la tos perruna con estridor se repite muchas veces, sobre todo pasados los seis años o en un niño que estuvo con respiración asistida en sus primeros días de vida, conviene mirar la laringe aparte: detrás puede haber un estrechamiento congénito o cicatricial, y no una sucesión de virus.
Consulta en línea
A distancia se resuelven dos cosas. La primera, a qué se parece esa tos: el médico le pedirá acercar el teléfono al niño, escuchará la tos y la inspiración, preguntará cómo empezó todo y le dirá si es crup u otra cosa. La segunda, qué hacer a continuación: si hace falta acudir hoy mismo para la dosis de corticoide, qué señales vigilar durante la noche y en qué momento llamar al 112. En línea también es cómodo revisar los episodios nocturnos que se repiten. En cambio, ante dificultad para respirar, color azulado, decaimiento o imposibilidad de tragar no se inicia una consulta: eso se atiende llamando directamente a emergencias.
Este material es informativo y no sustituye la consulta médica.
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