En esta página
- Dolor agudo al defecar y una gota de sangre roja: fisura anal
- Dolor con bulto e hinchazón: hemorroide trombosada
- Dolor pulsátil continuo y fiebre: absceso
- Picor, escozor y dolor sin nada a la vista
- Qué ayuda de verdad con una fisura
- Signos con los que no se puede esperar
- Qué hará el médico
- Consulta en línea
Medicamentos comúnmente recetados para Dolor anal
Solo con fines informativos. Consulta siempre a un médico antes de tomar cualquier medicamento.
Forma farmacéutica: SOLUCIÓN/SUSPENSIÓN ORAL, 400 mgPrincipio activo: IbuprofenoFabricante: Kern Pharma S.L.No requiere recetaForma farmacéutica: SOLUCIÓN/SUSPENSIÓN ORAL, 600 mg ibuprofenoPrincipio activo: IbuprofenoRequiere recetaForma farmacéutica: SOLUCIÓN/SUSPENSIÓN ORAL, 200 mgPrincipio activo: IbuprofenoFabricante: Laboratorios Cinfa S.A.No requiere receta
Casi nadie pregunta por esto en voz alta y casi todo el mundo lo ha pasado. El dolor en el ano es una queja corriente, y la mayoría de sus causas son inofensivas y responden bien al tratamiento; pero es justo aquí donde retrasar la consulta sale más caro. La gente aguanta meses por vergüenza de enseñar a un médico una zona que ese médico mira varias veces al día.
Conviene orientarse por el carácter del dolor más que por los nombres de las enfermedades: cuándo aparece, cuánto dura, si hay sangre, si hay un bulto, si hay fiebre. Esas preguntas separan bastante bien las causas. Abajo van los cuadros principales y, al final, los signos con los que no se puede esperar.
Dolor agudo al defecar y una gota de sangre roja: fisura anal
Es la causa más frecuente de todas, y se confunde constantemente con las hemorroides, incluso por los propios pacientes, que pasan años tratándose unas almorranas mientras al lado hay una fisura.
El cuadro es muy característico. En el momento de defecar aparece un dolor agudo, cortante, como si hubieran pasado un cristal por el ano. Después el dolor no cesa: se convierte en un ardor que dura de media hora a varias horas. En el papel, o sobre la superficie de las heces, hay un poco de sangre roja viva, apenas unas gotas o una raya. Sobre la superficie, no mezclada con las heces: la distinción importa.
La fisura es un desgarro de la mucosa del canal anal, casi siempre por heces duras o, igual de a menudo, por una diarrea prolongada. A partir de ahí se cierra un círculo: duele, la persona evita el váter, las heces se endurecen y en la siguiente deposición vuelve a desgarrarse. Además el esfínter se contrae por reflejo ante el dolor, el riego de esa zona empeora y la herida no cicatriza. Por eso el tratamiento empieza por ablandar las heces y no por una pomada.
En qué se distingue de las hemorroides. Con las hemorroides la sensación dominante no suele ser un dolor agudo, sino picor, molestia, sensación de cuerpo extraño y la salida de un bulto blando; la sangre suele ser más abundante, hasta teñir el agua. Las hemorroides internas no complicadas muchas veces no duelen en absoluto. Así que un ardor después de defecar apunta a fisura, no a almorranas.
Dolor con bulto e hinchazón: hemorroide trombosada
Otro escenario: el dolor apareció de golpe, muchas veces tras un esfuerzo, levantar peso, muchas horas sentado o un parto. Junto al ano se palpa una bolita dura y muy sensible, del tamaño de un guisante o una cereza, con la piel amoratada por encima. Duele sentarse, duele caminar, y el dolor es continuo, no solo al defecar.
Lo más habitual es una trombosis de hemorroide externa: la sangre se ha coagulado dentro del paquete, que se ha hinchado y tensa la piel. Es muy doloroso pero no peligroso. El dolor alcanza su máximo en los dos o tres primeros días, luego cede, y en dos o tres semanas el bulto se reabsorbe, a veces dejando un pliegue blando de piel.
Aun así, merece la pena que le vean pronto: en los dos o tres primeros días el coágulo se puede extraer con una intervención pequeña y anestesia local, y el dolor desaparece en el acto. Pasado ese plazo ya no hace falta, el cuerpo lo resuelve, y bastan el analgésico, las heces blandas y el frío local el primer día.
Dolor pulsátil continuo y fiebre: absceso
Este es el único cuadro de la página en el que el reloj cuenta horas y no días. Los signos: dolor constante, opresivo, pulsátil, sin relación con ir al váter y peor cada día; impide sentarse y dormir; junto al ano hay una hinchazón caliente, dura y dolorosa, con la piel enrojecida; hay fiebre, escalofríos y malestar general. A veces sale pus maloliente y se alivia, pero el problema no está resuelto.
Es un absceso perianal, una acumulación de pus en los tejidos que rodean el recto. El pus no se reabsorbe solo. Hay que sacarlo, y eso lo hace un cirujano.
Aquí importa igual de mucho lo que no hay que hacer. Los baños calientes, las compresas calientes y la bolsa de agua caliente no ayudan cuando hay pus: avivan la inflamación. Las pomadas y los supositorios no llegan hasta allí. Los antibióticos sin drenaje suelen limitarse a enturbiar el cuadro. Y esperar «al lunes» es arriesgado: el pus se extiende por el tejido y un absceso descuidado puede llegar a una infección grave, sobre todo deprisa en personas con diabetes, con las defensas bajas o que toman medicamentos que frenan la inmunidad. Con este cuadro hace falta un médico el mismo día, y con fiebre alta y dolor que crece deprisa, atención urgente.
Si hubo un absceso y quedó un trayecto por el que de vez en cuando sale pus o un líquido serosanguinolento, eso es una fístula anal. También se cierra solo con cirugía. En una persona joven, los abscesos y fístulas repetidos alrededor del ano son motivo para estudiar el intestino en busca de enfermedad de Crohn.
Picor, escozor y dolor sin nada a la vista
No todo dolor encaja en los tres cuadros anteriores.
- Picor con escozor y piel irritada. Lo más frecuente es que la culpa sea de la propia higiene: limpiarse con fuerza, papel perfumado y toallitas húmedas, geles y jabones, lavados demasiado frecuentes con detergentes. La piel de esa zona es fina y pasa fácilmente a una dermatitis. También conviene pensar en una infección por hongos, en la psoriasis y el eccema y, en niños o en adultos que conviven con niños, en los oxiuros, cuyo picor empeora de noche.
- Dolor con llagas, vesículas, secreción o ganglios inguinales aumentados. Puede tratarse de una infección de transmisión sexual: herpes, sífilis, gonorrea, clamidia. El sexo anal sin preservativo lo hace más probable. Con pomadas no se arregla: hacen falta pruebas y un tratamiento concreto.
- Dolor intenso y repentino en lo profundo, sin nada visible. El episodio dura de unos segundos a unos minutos, a menudo de noche, despierta a la persona y luego desaparece sin dejar rastro. Es la proctalgia, un espasmo de la musculatura del suelo pélvico. Resulta muy penosa pero es inofensiva, y lo importante es que un médico confirme que detrás no hay nada.
- Dolor sordo que empeora al estar mucho rato sentado. Así se comportan el dolor de la musculatura del suelo pélvico y el dolor de coxis, sobre todo si hubo una caída sobre esa zona.
- El dolor tras radioterapia en la pelvis es una situación aparte y hay que comentarla con el equipo que le trata.
Qué ayuda de verdad con una fisura
Todo el tratamiento casero se apoya en una sola cosa: mientras las heces sean duras, nada cicatriza. Por eso el primer punto no es una pomada.
- Heces blandas. Más líquido a lo largo del día y más fibra vegetal: verduras, fruta, cereales, salvado, legumbres. La fibra se aumenta poco a poco, a lo largo de una o dos semanas, o aparecerá hinchazón. Si no basta, el médico o el farmacéutico elegirán un laxante suave, de los que retienen agua en las heces y no de los que estimulan el intestino.
- No pasar largos ratos en el váter ni hacer fuerza. Nada de móvil en el baño. Cuando aparezcan las ganas, vaya enseguida en lugar de aplazarlo.
- Baños de asiento templados. Agua templada sin más, de diez a quince minutos, dos o tres veces al día y siempre después de defecar: relajan el esfínter contraído y quitan una parte notable del dolor. No hace falta añadir jabón, antisépticos ni infusiones de hierbas.
- Higiene suave. Lavado con agua templada sin jabón en lugar de papel seco, y secar dando toques en vez de frotar. Nada de toallitas perfumadas.
- Tratamiento local. El médico puede recetar una pomada que relaja el esfínter: esa sí actúa sobre la causa y no solo sobre el síntoma. Las cremas y supositorios con anestésico alivian de forma pasajera; los preparados con corticoides no se usan mucho tiempo porque adelgazan la piel.
- Analgésico por vía oral: paracetamol sin más. Los antiinflamatorios es mejor no tomarlos sin consejo médico mientras haya sangrado por el ano.
Tenga paciencia: una fisura aguda cicatriza en varias semanas, no en tres días, y todo lo anterior hay que mantenerlo a diario y no solo hasta la primera mejoría. Si el dolor sigue más allá de seis u ocho semanas, la fisura se considera crónica y ya no cerrará sola. Ahí hace falta el médico: existen fármacos que relajan el esfínter, infiltraciones de toxina botulínica y una intervención pequeña que resuelve el problema de forma fiable.
Signos con los que no se puede esperar
Con toda claridad: «ya se pasará» es una mala apuesta cuando hay sangre en las heces. El cáncer de recto empieza exactamente con las mismas quejas —sangre, molestia y cambios en la deposición—, y la gente se lo atribuye a las hemorroides porque hemorroides sí que tiene. Una cosa no descarta la otra. Tener almorranas no demuestra que la sangre venga de ellas.
Consulte al médico si aparece cualquiera de estos puntos:
- la sangre es oscura, como alquitrán, o va mezclada con las heces en lugar de quedarse en la superficie;
- las heces han cambiado de forma —finas, acintadas— o su ritmo intestinal habitual ha cambiado y sigue así varias semanas;
- tiene sensación de no vaciar del todo, falsas ganas o moco en las heces;
- pierde peso sin proponérselo, con debilidad o palidez;
- el dolor le despierta de noche o no le deja dormir;
- junto al ano se palpa un bulto, un nódulo o una llaga que no cura;
- hay fiebre, escalofríos y un dolor pulsátil que va a más: eso apunta a absceso y necesita médico el mismo día;
- el dolor dura más de unas semanas pese a todo lo que hace en casa;
- el sangrado por el ano se prolonga más de dos o tres semanas;
- tiene más de cincuenta años, o hay antecedentes familiares de cáncer de intestino, pólipos o enfermedad inflamatoria intestinal: el umbral para consultar baja.
La ambulancia o el servicio de urgencias hacen falta ante un sangrado abundante que no cesa —el agua del inodoro se tiñe de rojo, se expulsan coágulos—; ante debilidad, mareo, sudor frío y palpitaciones junto con el sangrado; y ante dolor intenso con fiebre alta y confusión. En la mayoría de los países que atiende este sitio, la ambulancia se pide en el número único europeo 112.
Qué hará el médico
La exploración dura unos minutos y suele ser mucho menos desagradable que la espera previa. El médico mirará la zona por fuera y, si hace falta, hará un tacto rectal; con una fisura evidente muchas veces se lo ahorra, porque el dolor es intenso y el diagnóstico ya se ve. Puede añadirse una anoscopia, una mirada breve al canal anal con un instrumento pequeño.
Si las molestias no encajan en un cuadro sencillo, si hay sangre, si ha cambiado la deposición o si la edad y los antecedentes familiares obligan a ser prudentes, se programará una colonoscopia. No se hace porque se sospeche lo peor, sino para descartarlo y cerrar el asunto.
Después el tratamiento depende del hallazgo: laxantes y tratamiento local en la fisura, drenaje en el absceso, ligadura o cirugía en las hemorroides, una pauta concreta en la infección. La cirugía la necesita una minoría, pero donde hace falta, retrasarla solo agranda la intervención.
Consulta en línea
Este es un tema que conviene empezar en línea: puede contarlo todo con calma y sin que nadie más escuche. El médico en línea repasará las preguntas que identifican a qué se parece su dolor, distinguirá una fisura de las hemorroides y de un absceso, le dirá qué hacer esta misma tarde y montará una pauta casera que funcione de verdad. Valorará aparte las señales de alarma y le dirá con claridad si hace falta una colonoscopia y con qué urgencia. Y si la descripción encaja con un absceso, le remitirá al cirujano sin más demora.
Este material es informativo y no sustituye la consulta médica.
Médicos online para Dolor anal
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