Saltar al contenido principal

Malformación de Chiari

De este diagnóstico casi nunca se entera uno por boca de un neurólogo: aparece en el informe de una resonancia pedida por dolores de cabeza o después de un…

Solicita una receta online

Solicita una receta online

Un médico revisará tu caso y podrá emitir una receta si es médicamente apropiado.

Habla con un médico online

Habla con un médico online

Comenta tus síntomas y opciones de tratamiento con un profesional médico.

Médico
5.0(16)

Sergey Ilyasov

PsiquiatríaNeurología7 años de experiencia

Sergey Ilyasov es un neurólogo experimentado y un psiquiatra cualificado que ofrece consultas online para adultos y adolescentes. Combinando una profunda experiencia neurológica con un enfoque psiquiátrico moderno, asegura un diagnóstico integral y un tratamiento eficaz para una amplia gama de condiciones que afectan tanto la salud física como mental.

El Dr. Ilyasov ayuda a los pacientes en los siguientes casos:

  • Dolores de cabeza crónicos (migraña, cefalea tensional), dolor de espalda, dolor neuropático, mareos, entumecimiento en las extremidades, trastornos de la coordinación.
  • Trastornos de ansiedad (ataques de pánico, trastorno de ansiedad generalizada), depresión (incluyendo formas atípicas y resistentes al tratamiento), alteraciones del sueño (insomnio, hipersomnia, pesadillas), estrés, agotamiento.
  • Síndromes de dolor crónico y síntomas psicosomáticos (por ejemplo, síndrome del intestino irritable relacionado con el estrés, distonía vegetativo-vascular).
  • Trastornos del comportamiento y dificultades de concentración en adolescentes (incluyendo TDAH, trastornos del espectro autista), tics nerviosos.
  • Deterioro de la memoria, fobias, trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), cambios de humor emocionales y apoyo para el trastorno de estrés postraumático (TEPT).

Gracias a su doble especialización en neurología y psiquiatría, Sergey Ilyasov ofrece una atención integrada y basada en la evidencia para condiciones complejas que requieren un enfoque multidisciplinario. Sus consultas se centran en un diagnóstico preciso, el desarrollo de un plan de tratamiento individualizado (que incluye farmacoterapia y métodos psicoterapéuticos) y un apoyo a largo plazo adaptado a las necesidades únicas de cada paciente.

Reserve una consulta online con el Dr. Sergey Ilyasov para recibir asistencia cualificada y mejorar su bienestar hoy mismo.

Reservar videoconsulta
€106
Esta página ofrece información general y no sustituye la consulta médica. Si los síntomas son graves, persistentes o empeoran, busca atención médica.

De este diagnóstico casi nunca se entera uno por boca de un neurólogo: aparece en el informe de una resonancia pedida por dolores de cabeza o después de un golpe, en forma de una línea sobre el descenso de las amígdalas cerebelosas. La frase asusta, y para cuando llega la cita el paciente ya ha leído demasiadas historias de operaciones de cráneo. En realidad se trata de un rasgo anatómico con el que la mayoría de la gente convive toda la vida sin notar nada. Al médico le interesa otra cosa: si ese rasgo estorba, es decir, si comprime el tronco del encéfalo y si frena la circulación del líquido cefalorraquídeo. Antes se hablaba de malformación de Arnold-Chiari; hoy suele decirse simplemente malformación de Chiari, y esta página trata del tipo I, con diferencia el más frecuente.

Qué ocurre en la base del cráneo

El cerebelo ocupa la fosa posterior, un compartimento estrecho situado sobre la nuca. Por debajo, el cráneo termina en un gran orificio por el que el tronco del encéfalo se continúa con la médula espinal. Si esa fosa se formó demasiado pequeña para su contenido, los bordes inferiores del cerebelo —las llamadas amígdalas— se encajan en el orificio y quedan ya dentro del canal vertebral. En la resonancia se mide cuánto han bajado: a partir de unos cinco milímetros se habla de malformación de Chiari tipo I.

La cifra por sí sola dice poco. El problema empieza cuando el tejido descendido actúa como un tapón. El líquido cefalorraquídeo, que normalmente circula sin trabas entre el cráneo y la columna, encuentra un paso estrecho, sobre todo en los instantes en que la presión dentro de la cabeza sube de golpe: al toser, al reír, al hacer fuerza. De ahí sale todo el cuadro.

Los demás tipos son otra cosa: el II se detecta en recién nacidos con espina bífida, y el III y el IV son raros y evidentes al nacer.

El dolor de cabeza que llega con la tos

El síntoma más reconocible no se parece ni a una migraña ni al dolor del cansancio. Aparece en la nuca y en la parte alta del cuello, a veces se proyecta detrás de los ojos, y sobre todo se dispara con el esfuerzo. Basta toser, estornudar, reírse, levantar un peso, agacharse a atarse los zapatos o apretar en el baño para que la nuca reciba algo parecido a un golpe. Dura poco, casi siempre menos de cinco minutos, y cede sola. Si la cabeza duele todo el día y no guarda ninguna relación con el esfuerzo, lo más probable es que la causa no sea el Chiari, aunque el descenso figure en la resonancia.

Junto al dolor pueden aparecer:

  • mareo, inestabilidad, sensación de que el suelo se mueve;
  • hormigueo, adormecimiento o frialdad en manos y pies;
  • debilidad en los brazos y torpeza de los dedos: se resisten los botones, se caen los objetos;
  • atragantamiento al tragar, ronquera, voz cambiada;
  • zumbido de oídos, pérdida de audición, sensación de oído taponado;
  • imagen temblorosa, visión doble, dificultad para enfocar;
  • ronquido con pausas respiratorias durante el sueño y cansancio al despertar.

En los lactantes el cuadro es distinto y se confunde con facilidad: el bebé mama mal, se atraganta, regurgita, respira con un silbido audible, arquea el cuello, llora flojo. En ellos se vigila con especial atención, porque la respiración y la deglución dependen justamente de la zona del tronco que puede estar comprimida.

La cavidad dentro de la médula

Lo más valioso que conviene saber sobre el Chiari no tiene que ver con la cabeza, sino con la espalda. Cuando el líquido pasa mal por el gran orificio, puede acumularse dentro de la propia médula espinal y distenderla desde dentro formando una cavidad alargada. Ese estado se llama siringomielia, y es él, y no el descenso de las amígdalas, el que deja secuelas duraderas.

La cavidad presiona las fibras desde dentro, y las primeras en sufrir son las que llevan el dolor y la temperatura. Sale una combinación desconcertante: el tacto se percibe perfectamente, pero lo caliente y lo punzante, no. La persona se quema con la sartén y se entera al ver la ampolla, se corta un dedo y descubre la herida por la noche. La pérdida se distribuye en franja por los hombros, los brazos y la parte alta de la espalda, como una capa echada encima. Más tarde se suman el adelgazamiento de los músculos de la mano, la debilidad de los brazos, el dolor de cuello y hombros y, en algunas personas, dificultades para retener la orina.

En los niños la siringomielia se manifiesta a veces con un único signo: una desviación de la columna. Por eso una escoliosis que aparece pronto, progresa deprisa o se curva hacia un lado inhabitual no es solo asunto del traumatólogo: pide una resonancia.

De dónde viene y cómo se confirma

En la mayoría de los casos la fosa se formó así antes de nacer y no puede señalarse una causa concreta. A veces hay varios casos en una misma familia, pero el riesgo de transmitirlo a un hijo es bajo, y quien nace con el mismo rasgo puede no tener molestias nunca.

Aparte están los casos adquiridos: las amígdalas bajan porque algo las empuja o las tira hacia abajo. Ocurre con la acumulación de líquido en el cerebro, con un tumor de la fosa posterior, con la médula anclada en los niños o con una fuga de líquido cefalorraquídeo tras una punción o una cirugía. La distinción importa, porque entonces hay que tratar la causa y no el descenso. Otra compañera frecuente es la hiperlaxitud articular con fragilidad del tejido conjuntivo, a la que se añade la inestabilidad de la unión con el cuello.

El diagnóstico solo se confirma con resonancia magnética. Además de la cabeza se estudia siempre la columna entera: de otro modo la cavidad medular pasa inadvertida. Una secuencia específica valora si el líquido se detiene en el paso estrecho, dato que se relaciona con los síntomas mucho mejor que los milímetros de descenso. Si hay atragantamiento o pausas respiratorias nocturnas, se añade un estudio del sueño.

Cuándo no se puede esperar

Hay que buscar atención de inmediato, sin aguardar a una cita, si:

  • un lactante presenta pausas respiratorias, un silbido ruidoso al inspirar, color azulado alrededor de la boca o se atraganta en cada toma;
  • la debilidad de brazos o piernas avanza deprisa o cambia la forma de andar;
  • se pierde el control de la orina o de las heces;
  • tragar se ha vuelto tan difícil que la comida y la bebida se van por el camino equivocado;
  • aparece de golpe, en segundos, el dolor de cabeza más intenso que se haya tenido nunca;
  • las molestias empeoran bruscamente después de un golpe en el cuello o en la cabeza;
  • se producen desmayos al hacer fuerza o al toser.

Qué se hace después

Si el descenso es un hallazgo casual y no hay ninguna molestia, lo habitual es no hacer nada: seguimiento y repetir la imagen solo si aparecen síntomas. Es el desenlace más frecuente y conviene aceptarlo con calma.

Para los dolores ocasionales con la tos ayudan los analgésicos sencillos y la costumbre de no bloquear la respiración al esforzarse: levantar peso soltando el aire, no apretar en el baño, tratar el estreñimiento y la tos crónica. Si hay adormecimiento y dolor quemante se recurre a los fármacos del grupo de los usados en el dolor neuropático. No existe ningún medicamento capaz de devolver las amígdalas a su sitio, y conviene desconfiar de quien prometa algo así.

La cirugía se plantea cuando hay síntomas reales de compresión o una cavidad en la médula. Lo habitual es la descompresión de la fosa posterior: con anestesia general y a través de una incisión en la nuca se retira una pequeña porción de hueso de la base del cráneo, a menudo también el arco de la primera vértebra cervical, y si hace falta se amplía la duramadre con un injerto. El objetivo es liberar el paso del líquido. Lo primero que cabe esperar es que el deterioro se detenga: el dolor con la tos mejora en la mayoría, mientras que la sensibilidad perdida y los músculos adelgazados no siempre se recuperan, y por eso no conviene demorar la decisión cuando la cavidad crece. La intervención tiene sus riesgos, desde la fuga de líquido y la inflamación de las meninges hasta complicaciones graves poco frecuentes, y esa conversación con el cirujano debe ser detallada.

Cuando la causa es otra, se empieza por ella: se deriva el líquido acumulado en el cerebro, se libera la médula anclada, se valora estabilizar el cuello si está inestable. Después de cualquier intervención el seguimiento dura años, porque la imagen es la que muestra si la cavidad se ha colapsado.

Consulta en línea

A distancia se resuelve bien la duda más habitual: en el informe de la resonancia figura la palabra malformación y nadie ha explicado qué hacer con ella. El médico preguntará si el dolor va ligado a la tos y al esfuerzo, cuánto dura, si hay hormigueos, atragantamientos o pausas respiratorias nocturnas, y lo contrastará con el texto del informe. De ahí sale si conviene ver pronto a un neurólogo, si hay que estudiar toda la columna y si existe siquiera relación entre el hallazgo y las molestias, porque muchas veces no la hay. Los signos de la lista urgente no se valoran a distancia: con ellos hay que acudir directamente a atención presencial.

Este material es informativo y no sustituye la consulta médica.

Consulta con un médico sobre Malformación de Chiari

Consulta con un médico sobre Malformación de Chiari

Comenta tus síntomas y los posibles siguientes pasos con un médico online.

Médicos online para Malformación de Chiari

Comenta tus síntomas y los posibles siguientes pasos para Malformación de Chiari con un médico online.

Médico
5.0(16)

Sergey Ilyasov

PsiquiatríaNeurología7 años de experiencia

Sergey Ilyasov es un neurólogo experimentado y un psiquiatra cualificado que ofrece consultas online para adultos y adolescentes. Combinando una profunda experiencia neurológica con un enfoque psiquiátrico moderno, asegura un diagnóstico integral y un tratamiento eficaz para una amplia gama de condiciones que afectan tanto la salud física como mental.

El Dr. Ilyasov ayuda a los pacientes en los siguientes casos:

  • Dolores de cabeza crónicos (migraña, cefalea tensional), dolor de espalda, dolor neuropático, mareos, entumecimiento en las extremidades, trastornos de la coordinación.
  • Trastornos de ansiedad (ataques de pánico, trastorno de ansiedad generalizada), depresión (incluyendo formas atípicas y resistentes al tratamiento), alteraciones del sueño (insomnio, hipersomnia, pesadillas), estrés, agotamiento.
  • Síndromes de dolor crónico y síntomas psicosomáticos (por ejemplo, síndrome del intestino irritable relacionado con el estrés, distonía vegetativo-vascular).
  • Trastornos del comportamiento y dificultades de concentración en adolescentes (incluyendo TDAH, trastornos del espectro autista), tics nerviosos.
  • Deterioro de la memoria, fobias, trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), cambios de humor emocionales y apoyo para el trastorno de estrés postraumático (TEPT).

Gracias a su doble especialización en neurología y psiquiatría, Sergey Ilyasov ofrece una atención integrada y basada en la evidencia para condiciones complejas que requieren un enfoque multidisciplinario. Sus consultas se centran en un diagnóstico preciso, el desarrollo de un plan de tratamiento individualizado (que incluye farmacoterapia y métodos psicoterapéuticos) y un apoyo a largo plazo adaptado a las necesidades únicas de cada paciente.

Reserve una consulta online con el Dr. Sergey Ilyasov para recibir asistencia cualificada y mejorar su bienestar hoy mismo.

Reservar videoconsulta
€106
Médico
5.0(2)

Tetiana Radchuk

PsiquiatríaNeurología11 años de experiencia

Tetiana Radchuk es médica especialista en psiquiatría, psicoterapia y neurología. Ofrece consultas online para adultos con trastornos del estado de ánimo, trastornos de ansiedad y enfermedades neurológicas que afectan el sueño, el rendimiento diario y la calidad de vida.

La combinación de estas tres especialidades permite una valoración integral del paciente, considerando tanto los aspectos psiquiátricos como neurológicos para elaborar un plan terapéutico individualizado.

Áreas de atención

  •  depresión, bajo estado de ánimo, astenia y agotamiento emocional; 
  •  trastornos de ansiedad, ataques de pánico, fobias y ansiedad generalizada; 
  •  insomnio y otros trastornos del sueño; 
  •  trastorno bipolar y otros trastornos del estado de ánimo; 
  •  trastorno obsesivo-compulsivo (TOC); 
  •  TDAH y trastorno del espectro autista (TEA) en adultos: evaluación y seguimiento; 
  •  trastornos psicosomáticos, reacciones al estrés y trastornos de adaptación; 
  •  cefalea, migraña y alteraciones del sistema nervioso autónomo; 
  •  selección, ajuste y seguimiento del tratamiento farmacológico, junto con apoyo psicoterapéutico. 

Su práctica combina medicina basada en la evidencia, precisión clínica y un enfoque centrado en el paciente. El diagnóstico y el tratamiento siguen las recomendaciones clínicas actuales y las decisiones se toman conjuntamente con cada paciente. La consulta online permite acceder a atención especializada de forma confidencial y cómoda.

Reservar videoconsulta
€136
Médico
0.0(0)

Svitlana Medvedkova

Neurología23 años de experiencia

Svetlana Medvedkova es neuróloga de la categoría de cualificación más alta, doctora en Ciencias Médicas y profesora. Cuenta con 23 años de experiencia clínica y 19 años de experiencia docente. Está especializada en neurología, medicina física y rehabilitación, y psicología médica.

Áreas de trabajo:

● Enfermedades vasculares agudas y crónicas del cerebro y la médula espinal, y prevención del ictus

● Esclerosis múltiple y otras enfermedades desmielinizantes

● Enfermedades neurodegenerativas, incluida la enfermedad de Parkinson

● Enfermedades del sistema nervioso periférico y autónomo, incluidas las lesiones de la columna vertebral, las mono- y polineuropatías y las lesiones de los nervios craneales

● Migraña, cefaleas y mareos

● Lesiones traumáticas del sistema nervioso central y periférico

● Trastornos de la memoria y la concentración

● Estados de ansiedad y depresión, ataques de pánico, astenia y síndrome de fatiga crónica

● Insomnio y otros trastornos del sueño

● Rehabilitación después de un ictus, traumatismos y otras lesiones del sistema nervioso

La doctora se guía por los principios de la medicina basada en la evidencia y participa desde hace más de 20 años en ensayos clínicos internacionales (GCP). Desarrolla programas individuales de prevención, rehabilitación y apoyo de las funciones cognitivas.

Formato de trabajo: consultas en línea y seguimiento a distancia.

Reservar videoconsulta
€176

Recibe actualizaciones y ofertas exclusivas

Sé el primero en conocer nuevos servicios, actualizaciones de la plataforma y promociones exclusivas para suscriptores.

Síguenos en redes sociales