Hinchazón de brazos y manos (edema)
La hinchazón de un brazo es acumulación de líquido en los tejidos: la mano queda tirante, el anillo ya no sale, el reloj deja una marca profunda y los dedos…
En esta página
- La primera pregunta: un brazo o los dos
- Cuando la hinchazón no significa enfermedad
- Se ha hinchado un solo brazo: aquí no se espera
- Hinchazón después del tratamiento del cáncer: el linfedema
- Los dos brazos, la cara y la falta de aire: mirar más allá del brazo
- Medicamentos que hinchan las manos
- Cuándo la ayuda no puede esperar
- Qué puede hacer usted mientras se busca la causa
- Consulta en línea
La hinchazón de un brazo es acumulación de líquido en los tejidos: la mano queda tirante, el anillo ya no sale, el reloj deja una marca profunda y los dedos no cierran bien el puño. Las causas pueden ser del todo cotidianas, o pueden ser de aquellas en las que la hinchazón es el único signo temprano de una enfermedad seria. La diferencia no se aprecia por lo abultado que esté el brazo, sino por unas pocas circunstancias sencillas, y de ellas trata en el fondo toda esta página.
La primera pregunta: un brazo o los dos
Por ahí empieza cualquier médico, y conviene resolverlo uno mismo antes de seguir leyendo.
Se ha hinchado un solo brazo: casi siempre el problema está en ese brazo, en sus venas, en sus vasos linfáticos, en la piel o en las articulaciones. Aquí se busca un obstáculo al drenaje, una inflamación o una lesión.
Se han hinchado los dos: lo habitual es que se trate del líquido del organismo en conjunto, es decir, del corazón, los riñones, el hígado, la tiroides, de los medicamentos o sencillamente del calor y de la falta de movimiento.
Después conviene fijarse en algunas cosas más: si la hinchazón apareció en horas o creció durante semanas, si el brazo duele, si ha cambiado el color de la piel, si está caliente o normal, si hay fiebre y si se hincha algo más, como la cara, el abdomen o las piernas. Con estos cuatro o cinco datos la conversación con el médico rinde muchísimo más, y por teléfono o en línea son directamente lo que resuelve el caso.
Cuando la hinchazón no significa enfermedad
La mayoría de las veces la causa resulta ser inofensiva y la hinchazón se va sola.
- El calor. Con temperaturas altas los vasos se dilatan, el líquido pasa con más facilidad a los tejidos y al final del día los dedos se hinchan. Ocurre lo mismo en los primeros días de vacaciones en un sitio cálido.
- El brazo mucho rato quieto. Un vuelo, un viaje largo, dormir en mala postura, trabajar con los brazos colgando. Si los músculos no trabajan, el líquido no vuelve.
- Mucha sal el día anterior. La comida salada retiene agua, y por la mañana se nota en las manos y en los párpados.
- Los días previos a la regla. Que los dedos se hinchen unos días antes de la menstruación es frecuente y normal, y cede cuando esta empieza.
- Caminar mucho con los brazos colgando, sobre todo en excursión o cargando bolsas: al final del día las manos se congestionan y por la mañana todo ha pasado.
Señas de una hinchazón inofensiva: afecta a los dos lados, no duele, la piel tiene su color de siempre, disminuye claramente por la mañana o tras descansar con el brazo elevado, y la explicación está a la vista. Si es su caso, no hay motivo de alarma, pero merece la pena retener el resto de la página.
Se ha hinchado un solo brazo: aquí no se espera
La hinchazón de un único brazo siempre es motivo para ver a un médico, aunque sea moderada. Más aún si el brazo duele, si la piel se ha enrojecido o ha tomado un tono azulado, si está caliente o si bajo la piel se marca un dibujo de venas ensanchadas.
Lo primero en lo que se piensa es en una trombosis venosa profunda del brazo: un coágulo tapona la vena y el retorno de la sangre se interrumpe. En los brazos es menos frecuente que en las piernas, pero ocurre, y sobre todo en dos situaciones. La primera, tras un catéter en una vena: una vía central o periférica que ha estado puesta mucho tiempo, un reservorio para quimioterapia, un marcapasos. La segunda, tras un esfuerzo intenso de hombro en personas jóvenes y deportistas, cuando la vena queda comprimida entre la clavícula y la primera costilla. Las señas: el brazo se hinchó en horas o en un día, pesa, da sensación de tensión, el dibujo venoso resalta y la piel tiene un tinte azulado. Esto no espera una semana: hay que consultar ese mismo día, y el diagnóstico se hace con una ecografía de las venas.
Otras causas de hinchazón de un solo brazo: erisipela y otras infecciones de la piel y del tejido bajo ella, una herida o picadura infectada, una fractura, un esguince o un desgarro muscular, un brote de artritis y, con menos frecuencia, un tumor o ganglios axilares aumentados que comprimen los vasos.
Hinchazón después del tratamiento del cáncer: el linfedema
Es un capítulo aparte y muy frecuente. Cuando a alguien le han extirpado ganglios de la axila o le han dado radioterapia —sobre todo por cáncer de mama, y también por melanoma o linfoma—, la vía de drenaje de la linfa del brazo queda dañada. El líquido se va acumulando y aparece el linfedema.
Su particularidad es que puede no surgir enseguida: a veces meses, a veces años después del tratamiento, y a menudo lo desencadena una nimiedad, como sobrecargar el brazo, una quemadura, un corte o una infección. Empieza con sensación de pesadez y de estrechez, con la manga o el anillo que aprietan; al principio la hinchazón baja durante la noche y con el tiempo deja de hacerlo.
Dos cosas importan aquí. La primera: el linfedema se trata, y cuanto antes se empiece, mejor es el resultado. Hace falta un profesional de drenaje linfático y terapia compresiva, no diuréticos, que en el linfedema no ayudan y se recetan en balde. La segunda: el brazo con linfedema es vulnerable a las infecciones, así que cualquier enrojecimiento con dolor y fiebre es una consulta urgente y no algo que dejar pasar.
Los dos brazos, la cara y la falta de aire: mirar más allá del brazo
Combinaciones en las que la causa de la hinchazón no está en el brazo:
- Hinchazón de ambos brazos junto con falta de aire, sobre todo si cuesta respirar tumbado y hay que añadir almohadas, y por la tarde se hinchan además los tobillos: eso apunta al corazón.
- Cara y párpados hinchados por la mañana, con las manos hinchadas y cambios en la orina —orina espumosa, mucha menos cantidad o mucha más—: eso apunta a los riñones. Al médico, con análisis de orina y de sangre.
- Hinchazón de cara, cuello y ambos brazos, venas marcadas en el cuello y el pecho, y más hinchazón al inclinarse hacia delante o al tumbarse: puede tratarse de una compresión de la vena cava superior, el gran vaso por el que la sangre regresa desde la mitad superior del cuerpo. La causa suele ser un tumor dentro del tórax o un trombo alrededor de un catéter de larga duración. Es poco frecuente, y justo por eso conviene conocerlo: esa combinación exige estudiarse con urgencia, no «cuando se pueda».
- Manos hinchadas junto con frío constante, piel seca, aumento de peso y lentitud: motivo para revisar la tiroides.
- Rigidez e hinchazón de los dedos por la mañana que dura más de media hora: motivo para buscar una enfermedad inflamatoria de las articulaciones, y no «hinchazón por la sal».
Medicamentos que hinchan las manos
Es la causa que más se olvida, aunque se comprueba en un minuto repasando la propia lista de fármacos. Pueden retener líquido e hinchar las manos:
- los antagonistas del calcio, muy usados para la tensión alta; con ellos la hinchazón es algo habitual;
- los tratamientos hormonales: corticoides, anticoncepción hormonal, terapia hormonal sustitutiva, testosterona;
- los antiinflamatorios no esteroideos tomados de forma regular;
- algunos fármacos para la diabetes, en particular del grupo de las tiazolidinedionas;
- ciertos antidepresivos y medicamentos para la epilepsia.
Si la hinchazón apareció en las primeras semanas tras un fármaco nuevo o un cambio de dosis, la relación es muy probable. No se debe suspender un medicamento por cuenta propia, y menos aún si es para la tensión o para la diabetes. Lo correcto es otra cosa: enseñar la lista al médico y pedirle una alternativa; casi siempre, dentro del mismo objetivo, existe un fármaco que no produce edemas.
Cuándo la ayuda no puede esperar
Llame a una ambulancia (en Europa funciona el número único 112) si la hinchazón se acompaña de:
- hinchazón de labios, lengua, párpados o garganta, cambio de voz, respiración con silbidos, dificultad para respirar o para tragar;
- urticaria —habones que pican por el cuerpo— junto con malestar intenso, flojera brusca o mareo;
- falta de aire repentina, dolor en el pecho, tos con sangre;
- dolor intenso en el brazo con la piel pálida y fría y sin pulso en la muñeca.
Los dos primeros puntos corresponden a una reacción alérgica, que puede avanzar muy deprisa; si la persona lleva un autoinyector de adrenalina, se usa de inmediato y aun así se llama a la ambulancia.
Al médico el mismo día si: el brazo está caliente, muy rojo y doloroso, con fiebre o escalofríos (parece una infección); un solo brazo se hinchó en horas o en un día; la hinchazón apareció tras colocar un catéter o un reservorio; ha recibido tratamiento oncológico y el brazo ha empezado a hincharse; la hinchazón crece deprisa o en la piel salen ampollas y zonas que pierden sensibilidad.
Qué puede hacer usted mientras se busca la causa
Estas medidas alivian, pero no sustituyen la búsqueda de la causa, y no valen si todavía no sabe por qué se le ha hinchado el brazo.
- Mantenga el brazo elevado al sentarse o tumbarse, sobre un cojín, por encima del nivel del corazón.
- Mueva el brazo. Abrir y cerrar la mano, girar el hombro y caminar moviendo los brazos funcionan como una bomba que devuelve el líquido. La inmovilidad empeora la hinchazón.
- Quítese los anillos mientras aún salgan, y evite pulseras, relojes y mangas ajustadas.
- Cuide la piel: lave y seque bien las manos, hidrátelas y desinfecte cortes y padrastros. En un brazo hinchado la infección prende con más facilidad.
- Modere la sal y beba lo de siempre: la sed y la deshidratación no reducen la hinchazón, la aumentan.
- Con calor, evite el sobrecalentamiento y refresque las manos con agua fresca.
Qué es mejor no hacer: tomar diuréticos por su cuenta —en el linfedema y en la trombosis venosa no sirven, y en las enfermedades del corazón o del riñón la dosis la ajusta el médico—; vendar el brazo con fuerza sin indicación; masajear o frotar enérgicamente un brazo hinchado y dolorido; aplicarle calor si se sospecha una infección.
Consulta en línea
La hinchazón de un brazo es un motivo que se resuelve sorprendentemente bien a distancia, porque casi todo lo deciden las preguntas y el aspecto del brazo. El médico precisará lo esencial: un brazo o los dos, en cuánto tiempo apareció, si hay dolor, fiebre o cambio de color de la piel, qué pasó el día antes, qué medicamentos toma y si ha habido cirugías, catéteres o radioterapia. Con las fotografías comparará ambos brazos. Después usted saldrá con una conclusión clara: esto es una retención de líquido inofensiva; esto es motivo para hacerse análisis y acudir con calma a la consulta; esto es una ecografía de venas hoy mismo; o esto es una llamada a la ambulancia ahora. En línea también resulta cómodo repasar la lista de fármacos en busca del culpable, revisar análisis e imágenes ya hechos y aclarar los cuidados del brazo tras un tratamiento oncológico.
Este material es informativo y no sustituye la consulta médica.
Médicos online para Hinchazón de brazos y manos (edema)
Comenta tus síntomas y los posibles siguientes pasos para Hinchazón de brazos y manos (edema) con un médico online.















