Saltar al contenido principal

Enfermedad de Bowen

La enfermedad de Bowen es la fase más temprana del cáncer de piel de células escamosas. Las células alteradas ya existen, pero siguen confinadas en la capa…

Solicita una receta online

Solicita una receta online

Un médico revisará tu caso y podrá emitir una receta si es médicamente apropiado.

Habla con un médico online

Habla con un médico online

Comenta tus síntomas y opciones de tratamiento con un profesional médico.

Esta página ofrece información general y no sustituye la consulta médica. Si los síntomas son graves, persistentes o empeoran, busca atención médica.

La enfermedad de Bowen es la fase más temprana del cáncer de piel de células escamosas. Las células alteradas ya existen, pero siguen confinadas en la capa superficial de la piel y no pueden pasar a la sangre ni a la linfa, de modo que no siembran otros órganos. Se ve como una mancha rojiza y descamativa, persistente y de borde bien definido, que lleva meses sin curar y no responde a las cremas. El tratamiento es sencillo y casi siempre resolutivo. La verdadera dificultad no está en tratarla, sino en que durante años se la confunde con un eccema o una psoriasis.

Cómo es la mancha y dónde aparece

La mancha crece muy despacio, a veces durante años, y de una semana a otra apenas cambia. Por lo general es:

  • plana o algo elevada, cubierta de escamas o de una costra fina;
  • de unos milímetros a varios centímetros, con un borde neto y bien delimitado;
  • roja o rosada en la piel clara; en la piel morena y oscura tira a marrón o violáceo grisáceo, y cuesta mucho más advertirla;
  • a veces algo picante, aunque lo habitual es que no dé ninguna molestia.

No es raro que haya varias manchas. Aparecen allí donde el sol ha ido dando durante décadas: en las piernas, la cara, las orejas, el cuello, el cuero cabelludo de los hombres con poco pelo y el dorso de las manos.

Merece mención aparte la forma que surge en la ingle y en los genitales externos, incluido el glande: allí la mancha suele ser húmeda, de un rojo vivo y brillante, y la causa habitual es otra, el virus del papiloma humano. Otra variante poco común afecta a la piel alrededor de la uña y se confunde con facilidad con una inflamación que no termina de irse.

Hasta qué punto es peligrosa

Por sí sola esta mancha no pone en riesgo la vida ni obliga a correr. El peligro es otro: si no se trata, las células alteradas pueden acabar penetrando en profundidad, y entonces ya se trata de un carcinoma escamoso propiamente dicho, capaz de extenderse. Esto ocurre en torno a tres o cinco personas de cada cien con enfermedad de Bowen sin tratar, y por lo común al cabo de años.

El riesgo es mayor en las manchas genitales y en las personas con la inmunidad debilitada. Y conviene despejar un susto frecuente: la enfermedad de Bowen no tiene nada que ver con el melanoma, son otro tipo de células y un pronóstico completamente distinto.

Cuándo no se puede esperar

Acuda al médico sin demora si una mancha ya conocida empieza a comportarse de otro modo:

  • dentro de ella aparece un nódulo duro o un engrosamiento;
  • empieza a sangrar o se convierte en una úlcera que no cierra;
  • aparece dolor o molestia al tocarla;
  • crece de forma llamativa cuando llevaba años igual;
  • se agranda un ganglio cercano.

Son señales de que el proceso ha rebasado la capa superficial de la piel y hay que resolverlo con más rapidez.

Hay además una situación que explica por qué la enfermedad se descubre tarde tantas veces. Si una zona de piel tratada como eccema o psoriasis no responde a la crema con corticoide en cuatro o seis semanas, mientras el resto de las lesiones sí ha respondido, esa mancha debe enseñarse al dermatólogo por separado.

Qué lleva a la enfermedad de Bowen

La causa principal es el sol acumulado a lo largo de la vida, no una quemadura aislada. Por eso la enfermedad aparece sobre todo a partir de los sesenta años, en personas de piel clara, en quienes han trabajado muchos años al aire libre y en quienes han usado cabinas de bronceado.

Qué más aumenta la probabilidad:

  • la inmunidad debilitada: los fármacos que se toman tras un trasplante de órgano, los tratamientos que frenan el sistema inmunitario, la infección por VIH;
  • la radioterapia recibida en el pasado, con la mancha apareciendo años después en la zona irradiada;
  • el virus del papiloma humano, en el caso de las manchas de la ingle y los genitales.

Existe además una causa poco frecuente que conviene conocer: el contacto antiguo con arsénico, ya sea por medicamentos de otra época, agua de pozos contaminados, ciertas industrias o pesticidas. Estas manchas surgen al cabo de décadas, suelen ser múltiples y se sitúan también en zonas donde el sol no llega, y en las palmas y las plantas se ven a menudo pequeños nódulos duros. Si el cuadro encaja, es importante decírselo al médico: el arsénico eleva el riesgo no solo de tumores cutáneos, sino también internos, y entonces el estudio ha de ser más amplio.

La enfermedad de Bowen no se contagia ni se hereda.

Por qué importa un diagnóstico exacto

La mancha se confunde con facilidad con un eccema, una psoriasis, una infección por hongos, una verruga seborreica, una queratosis actínica o un carcinoma basocelular superficial. La diferencia entre ellos es esencial y a simple vista no siempre se aprecia: hasta un dermatólogo experimentado examina una mancha así con el dermatoscopio.

La respuesta fiable solo la da la biopsia: con anestesia local se toma un fragmento pequeño de piel y se estudia al microscopio. Es un procedimiento breve, y su resultado determina todo lo demás.

De ahí una advertencia: no conviene tratar durante meses una mancha dudosa con una crema de corticoide comprada por recomendación. Apaga el enrojecimiento y desdibuja el cuadro sin actuar en absoluto sobre las células alteradas, y mientras tanto pasa el tiempo.

Con qué se trata

Hay varias opciones y todas son eficaces. La elección depende del tamaño de la mancha, de dónde esté y de lo bien que cicatricen las heridas en ese punto.

  • Crioterapia: aplicación de nitrógeno líquido. Es rápida, aunque duele durante la sesión; después se forma una costra que se desprende en unas semanas.
  • Cremas con fluorouracilo o imiquimod, en tandas de varias semanas. La piel se enrojece e inflama sin falta: eso es el curso esperado del tratamiento, no una complicación, y no hay que abandonarlo por ello.
  • Curetaje con cauterización bajo anestesia local: se raspa la zona alterada y la herida cura bajo una costra.
  • Terapia fotodinámica: se aplica un preparado fotosensible y, unas horas después, se ilumina la piel con una lámpara especial. Deja un buen resultado estético.
  • Extirpación quirúrgica: se emplea cuando el diagnóstico ofrece dudas o se sospecha invasión en profundidad.

A veces lo correcto es simplemente vigilar. En una persona mayor con una mancha de crecimiento lento en la pierna, el médico puede concluir que el daño del tratamiento superaría al beneficio; es una decisión razonada, no una negativa a ayudar.

Las piernas merecen un comentario propio. Allí la piel cicatriza mal, sobre todo si hay hinchazón, diabetes o mala circulación, y un tratamiento demasiado insistente puede dejar una úlcera que no cierra. Por eso en las piernas el método se elige con más cautela que en la cara o en las manos.

Qué hacer después del tratamiento

El médico citará para una revisión y comprobará que la piel ha curado y que no hace falta seguir. Los puntos, si hubo cirugía, se retiran al cabo de una o dos semanas; a veces se usan puntos reabsorbibles. El apósito se cambia según le indiquen.

Sin esperar a la cita prevista, vuelva a consultar si en el lugar de la antigua mancha aparece un engrosamiento, si sangra o cambia de aspecto, y también si observa manchas nuevas parecidas en otras zonas de la piel.

Que salgan manchas nuevas es posible y no significa que el tratamiento fallara: el sol no dañó una zona, sino toda la piel expuesta. Por eso a partir de ahora cuentan dos cosas.

  • La protección solar: ropa que cubra y sombrero, sombra en las horas centrales y un fotoprotector de factor 30 o superior en cara, orejas, cuello y manos durante todo el año. Las cabinas de bronceado, descartadas.
  • La autoexploración de la piel cada mes o mes y medio, con un espejo y sin olvidar las orejas, el cuero cabelludo, el dorso de las manos y las piernas. Cualquier mancha que dure más de un mes conviene enseñarla.

Consulta en línea

En la consulta en línea el médico preguntará desde cuándo está la mancha y cómo ha cambiado, valorará con las fotografías si el cuadro es típico, revisará los factores de riesgo —sol, fármacos que frenan la inmunidad, radioterapia previa—, explicará cuándo hace falta una biopsia y a qué especialista acudir, y le ayudará a interpretar el informe recibido y a cuidar la piel después del tratamiento.

Este material es informativo y no sustituye la consulta médica.

Consulta con un médico sobre Enfermedad de Bowen

Consulta con un médico sobre Enfermedad de Bowen

Comenta tus síntomas y los posibles siguientes pasos con un médico online.

Médicos online para Enfermedad de Bowen

Comenta tus síntomas y los posibles siguientes pasos para Enfermedad de Bowen con un médico online.

Médico
5.0(1)

Tomasz Grzelewski

DermatologíaAlergología21 años de experiencia

El Dr. Tomasz Grzelewski, PhD, es alergólogo, pediatra, médico de atención primaria y especialista en medicina deportiva, con un enfoque clínico en dermatología, endocrinología, alergología y salud deportiva. Cuenta con más de 20 años de experiencia clínica. Se formó en la Universidad Médica de Łódź, donde completó su doctorado con distinción. Su tesis fue premiada por la Sociedad Polaca de Alergología por su contribución innovadora en el campo. A lo largo de su trayectoria, ha tratado una amplia variedad de enfermedades alérgicas y pediátricas, incluyendo métodos modernos de desensibilización. Durante cinco años, el Dr. Grzelewski dirigió dos departamentos de pediatría en Polonia, gestionando casos clínicos complejos y equipos multidisciplinares. También trabajó en centros médicos del Reino Unido, adquiriendo experiencia tanto en atención primaria como en entornos especializados. Con más de una década de experiencia en telemedicina, presta consultas online muy valoradas por la claridad de sus explicaciones y la calidad de sus recomendaciones médicas. El Dr. Grzelewski participa activamente en programas clínicos dedicados a terapias antialérgicas avanzadas. Como investigador principal, lidera estudios sobre desensibilización sublingual y oral, contribuyendo al desarrollo de tratamientos modernos basados en evidencia científica para adultos y niños con alergias complejas. Además de su formación en alergología y pediatría, completó estudios de dermatología en el Cambridge Education Group (Royal College of Physicians of Ireland) y un curso de endocrinología clínica en Harvard Medical School. Esta formación adicional amplía su capacidad para abordar reacciones alérgicas cutáneas, dermatitis atópica, urticaria, síntomas endocrinos y trastornos inmunológicos. Los pacientes suelen acudir al Dr. Grzelewski por motivos como: 

  • alergias estacionales y perennes
  • rinitis alérgica y congestión nasal crónica
  • asma y dificultad respiratoria
  • alergias alimentarias y farmacológicas
  • dermatitis atópica, urticaria y reacciones cutáneas
  • infecciones recurrentes en niños
  • orientación sobre actividad física y salud deportiva
  • consultas generales de medicina familiar

El Dr. Tomasz Grzelewski es conocido por su comunicación clara, su enfoque estructurado y su capacidad para explicar los tratamientos de forma sencilla y accesible. Su experiencia multidisciplinar en alergología, pediatría, dermatología y endocrinología le permite ofrecer una atención segura, actualizada y completa a pacientes de todas las edades.

Reservar videoconsulta
€106
Médico
5.0(8)

Lizaveta Trafimchuk Takhvaniuk

DermatologíaMedicina general10 años de experiencia
N.º de colegiado 58788

La Dra. Lizaveta Trafimchuk Takhvaniuk se graduó en Medicina y posteriormente se especializó en Dermatología y Venereología. Cuenta con más de 10 años de experiencia clínica, y está licenciada para ejercer en España, donde desarrolla su práctica profesional enfocada en el diagnóstico y tratamiento integral de enfermedades dermatológicas.

A lo largo de su formación y trayectoria profesional, la Dra. Trafimchuk ha adquirido una sólida experiencia en el manejo de enfermedades de la piel, el cabello y las uñas, así como en el diagnóstico, tratamiento y prevención de infecciones de transmisión sexual (ITS). Su enfoque clínico se basa en la medicina basada en la evidencia, combinada con una atención individualizada centrada en las necesidades de cada paciente.

En su práctica diaria, aborda una amplia variedad de patologías dermatológicas, incluyendo dermatosis inflamatorias crónicas como el acné, la rosácea, la dermatitis atópica, la psoriasis y el eczema. Asimismo, cuenta con experiencia en el tratamiento de trastornos de la pigmentación, tales como melasma, hiperpigmentación postinflamatoria y discromías.

Ha desarrollado también una especial dedicación a la tricología, tratando diferentes formas de alopecia, caída crónica del cabello y alteraciones del cuero cabelludo. Además, posee experiencia en el manejo de dermatosis infecciosas de origen fúngico, viral y bacteriano, así como en la evaluación de lesiones cutáneas benignas y sospechosas, con derivación especializada cuando es necesario.

Interesada en un enfoque integral de la salud cutánea, la doctora también trata cicatrices, alteraciones cutáneas postprocedimiento y cambios relacionados con factores hormonales y el envejecimiento, incluyendo condiciones asociadas al embarazo, la menopausia y el envejecimiento de la piel.

Gracias a su experiencia y formación continua, la Dra. Trafimchuk ofrece una atención médica profesional, confidencial y adaptada a los estándares actuales de la dermatología moderna.

Reservar videoconsulta
€72
Médico
0.0(0)

Daria Litash

Dermatología2 años de experiencia
N.º de colegiado 69233

La Dra. Daria Litash es médica con experiencia en medicina general, control de peso, adelgazamiento saludable y bienestar integral. Su enfoque combina una valoración clínica completa con recomendaciones personalizadas para ayudar a cada paciente a mejorar su salud y mantener un estilo de vida activo.

Durante la consulta online dedica especial atención a la anamnesis y a la identificación de las posibles causas de los síntomas. Cuando es necesario, solicita analíticas de sangre u otras pruebas complementarias para obtener un diagnóstico más preciso y diseñar un plan de tratamiento adaptado a cada caso.

Entre sus principales áreas de interés se encuentran:

  • Control de peso y pérdida de peso saludable
  • Tratamiento del sobrepeso y apoyo en el mantenimiento del peso
  • Valoración de la caída del cabello
  • Evaluación del estado de la piel
  • Consultas de medicina general para adultos
  • Prevención y promoción de hábitos saludables

La doctora cuenta además con formación en Medicina Estética, lo que le permite abordar la salud de la piel y el cabello desde una perspectiva médica y preventiva, siempre basada en la evidencia científica.

Su experiencia profesional incluye varios años de trabajo en farmacia en España, aportando un amplio conocimiento sobre medicamentos, tratamientos y alternativas terapéuticas disponibles en el mercado español, así como experiencia en la selección de fármacos internacionales cuando resulta clínicamente relevante.

La consulta online está orientada a ofrecer una atención cercana, clara y personalizada, ayudando a los pacientes a comprender su estado de salud y a tomar decisiones informadas sobre su tratamiento y bienestar a largo plazo.

Reservar videoconsulta
€96

Recibe actualizaciones y ofertas exclusivas

Sé el primero en conocer nuevos servicios, actualizaciones de la plataforma y promociones exclusivas para suscriptores.

Síguenos en redes sociales