Dispraxia (trastorno del desarrollo de la coordinación) en adultos
La dispraxia, también conocida como trastorno del desarrollo de la coordinación (TDC), es un trastorno común que afecta el movimiento y la coordinación.
Si reconoces estos síntomas, consulta con un médico lo antes posible.
La dispraxia, también conocida como trastorno del desarrollo de la coordinación (TDC), es un trastorno común que afecta el movimiento y la coordinación.
La dispraxia no afecta a su inteligencia. Puede afectar a sus habilidades de coordinación, como tareas que requieren equilibrio, practicar deportes o aprender a conducir un coche. La dispraxia también puede afectar a sus habilidades motoras finas, como escribir o usar objetos pequeños.
Esta página se centra en la dispraxia en adultos. También puede leer sobre dispraxia infantil.
Síntomas de la dispraxia
Los síntomas de la dispraxia pueden variar entre individuos y pueden cambiar con el tiempo. Es posible que le resulten difíciles las tareas rutinarias.
Si tiene dispraxia, puede afectar a:
- su coordinación, equilibrio y movimiento
- cómo aprende nuevas habilidades, piensa y recuerda información en el trabajo y en casa
- sus habilidades para la vida diaria, como vestirse o preparar comidas
- su capacidad para escribir, teclear, dibujar y agarrar objetos pequeños
- cómo funciona en situaciones sociales
- cómo maneja sus emociones
- gestión del tiempo, planificación y habilidades de organización personal
La dispraxia no debe confundirse con otros trastornos que afectan al movimiento, como parálisis cerebral y accidente cerebrovascular. Puede afectar a personas de todas las capacidades intelectuales.
Cuándo consultar a un médico de cabecera
Consulte a un médico de cabecera si cree que puede tener dispraxia no diagnosticada o problemas con su coordinación. Es una buena idea llevar un diario de sus síntomas.
El médico de cabecera puede derivarle a un fisioterapeuta o a un terapeuta ocupacional para que le hagan pruebas. Evaluarán sus movimientos y cómo sus síntomas le están afectando antes de hacer un diagnóstico.
Si tiene dispraxia, también puede tener otras afecciones, como:
- trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)
- dislexia
- trastorno del espectro autista
- dificultad para aprender o comprender las matemáticas (discalculia)
- depresión o ansiedad
Causas de la dispraxia
No se sabe qué causa la dispraxia. Es posible que tenga un mayor riesgo de desarrollarla si nació prematuramente.
La dispraxia es más común en hombres y a menudo se presenta en familias.
Tratamiento para la dispraxia
No existe cura para la dispraxia, pero existen terapias que pueden ayudar con la vida diaria, como:
- terapia ocupacional – para ayudarle a encontrar formas prácticas de seguir siendo independiente y gestionar las tareas cotidianas, como escribir o preparar alimentos
- terapia cognitivo-conductual (TCC) – una terapia de conversación que puede ayudarle a gestionar sus problemas cambiando la forma en que piensa y se comporta
También puede ayudar si:
- se mantiene en forma – es posible que descubra que el ejercicio regular le ayuda con la coordinación, reduce la sensación de fatiga y evita que coja peso
- aprende a usar un ordenador o portátil si le resulta difícil escribir a mano
- utiliza un calendario, un diario o una aplicación para mejorar su organización
- aprende a hablar positivamente sobre sus desafíos y cómo los ha superado
Apoyo para las personas que viven con dispraxia
La dispraxia puede tener un gran impacto en su vida. Puede ayudar hablar con otras personas con dispraxia.