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Medicamentos comúnmente prescritos para Colecistitis aguda
Solo con fines informativos. Consulta siempre a un médico antes de usar cualquier medicamento.
Forma farmacéutica: INYECTABLE, 1 GPrincipio activo: CeftazidimaFabricante: Laboratorios Normon S.A.Requiere recetaForma farmacéutica: INYECTABLE, Polvo para solución inyectable. 1 GPrincipio activo: CefotaximaFabricante: Laboratorio Reig Jofre, S.A.Requiere recetaForma farmacéutica: INYECTABLE, 500 mg ceftriaxona sodicaPrincipio activo: CeftriaxonaFabricante: Laboratorios Normon S.A.Requiere receta
La vesícula biliar es una bolsa pequeña situada bajo el hígado que funciona como depósito: recoge la bilis, la concentra y la vacía hacia el intestino cuando llega una comida grasa. La colecistitis aguda es la inflamación de su pared, y se instala en cuestión de horas. Casi siempre empieza con un cálculo encajado en la estrecha salida de la vesícula, aunque también aparece sin cálculos. No se resuelve sola y las complicaciones avanzan deprisa, por eso se trata en el hospital.
Qué ocurre dentro de la vesícula
La salida de la vesícula, el conducto cístico, es muy estrecha. Cuando la tapona un cálculo o un barro biliar espeso, la bilis no tiene por dónde salir. La presión interior sube, la pared se distiende y se hincha, y le llega menos sangre. Sobre ese terreno se instalan con facilidad las bacterias del intestino y la inflamación se vuelve purulenta.
En eso se diferencia de un cólico biliar corriente. En el cólico el cálculo se desplaza solo: el dolor cede en un par de horas, no hay fiebre y la persona queda prácticamente bien. En la colecistitis el tapón se mantiene, el dolor no afloja, aparece fiebre, y a partir de ahí hace falta un médico.
Cómo se nota
Lo principal es un dolor bajo las costillas derechas que suele irradiar al omóplato o al hombro del mismo lado. Es continuo, no va por oleadas, dura horas y apenas responde a los remedios caseros habituales. El episodio empieza a menudo una o dos horas después de una comida copiosa y grasa, a veces de noche.
- la parte alta derecha del abdomen duele al tocarla y respirar hondo resulta doloroso;
- fiebre y escalofríos;
- náuseas y vómitos que no alivian;
- se pierde el apetito y hasta el olor de la comida molesta;
- hinchazón, sin evacuar heces ni gases;
- en personas mayores y en personas con diabetes el cuadro puede ser engañoso: sin fiebre alta, con un dolor impreciso y sobre todo debilidad y confusión.
Cuándo no se puede esperar a mañana
Hay que llamar a urgencias, y no pedir cita, si al dolor del lado derecho se suma alguna de estas señales:
- piel y ojos amarillos, orina oscura, heces claras: el cálculo puede haber pasado a la vía biliar principal;
- fiebre alta con escalofríos intensos junto con ictericia: así se presenta la infección de las vías biliares, un cuadro que pone en peligro la vida;
- el dolor se extiende por todo el abdomen y el vientre se pone duro;
- confusión, somnolencia, piel fría y sudorosa, pulso rápido y débil, bajada de la tensión;
- dolor en cinturón que atraviesa hacia la espalda con vómitos que no paran: puede tratarse de una pancreatitis;
- el dolor bajo la costilla derecha dura más de cinco o seis horas y no cede.
Mientras llega la ayuda, no se aplique calor en el abdomen: aviva la inflamación. Es mejor no comer ni beber, porque puede hacer falta una operación urgente. Si ya ha tomado algún medicamento, dígaselo al médico.
No siempre son los cálculos
En una parte de los pacientes no hay ningún cálculo. Son los casos menos frecuentes, pero de curso más grave. La colecistitis alitiásica aparece en personas muy enfermas: tras una cirugía mayor, quemaduras extensas, un traumatismo, en el contexto de una sepsis, de una nutrición prolongada por vena o de una deshidratación intensa. Aquí la vesícula no sufre por un tapón, sino por falta de riego, y la pared se necrosa antes.
Hay además variantes raras y peligrosas. En personas con diabetes mal controlada la inflamación la causan a veces bacterias productoras de gas: la pared se destruye muy rápido y el tiempo cuenta en horas. Capítulo aparte es el tumor de vesícula: es poco frecuente, pero no es raro que se manifieste justamente como una colecistitis que se alarga y no responde al tratamiento. Por eso la vesícula extirpada se envía siempre a estudio anatomopatológico, y conviene no renunciar a ello.
Qué se hace en el hospital
El diagnóstico empieza por la exploración: el médico presiona bajo las costillas derechas y pide al paciente que inspire; en la colecistitis la inspiración provoca un dolor brusco. Después se piden análisis de sangre para ver la inflamación y valorar el hígado, y una ecografía abdominal, que muestra los cálculos, la pared engrosada y el líquido alrededor. Si el cuadro no está claro o se sospecha un cálculo en la vía principal, se añade una tomografía o una colangiografía por resonancia.
El tratamiento de los primeros días consiste en dejar la vesícula en reposo: se suspende la alimentación, se administran líquidos y analgésicos por vena y, si hay signos de infección, antibióticos. Eso corta el episodio pero no elimina la causa, de modo que el tratamiento definitivo es extirpar la vesícula. Hoy se procura hacerlo sin demora, en el mismo ingreso, y casi siempre a través de varias incisiones pequeñas. Si el paciente está demasiado grave para la anestesia, se coloca un drenaje fino en la vesícula, se enfría la inflamación y la cirugía se plantea más adelante.
Sin vesícula se vive con normalidad: el hígado sigue fabricando bilis, que pasa directamente al intestino. Durante las primeras semanas algunas personas notan heces más blandas e hinchazón tras las comidas grasas; suele corregirse solo en uno o dos meses.
Qué reduce el riesgo de cálculos
No existe una protección completa, pero la forma de comer y el ritmo al que cambia el peso influyen en la probabilidad de formar cálculos.
- comidas regulares: los ayunos largos y saltarse el desayuno hacen que la bilis se remanse;
- fibra suficiente y aceites vegetales, menos bollería, dulces y carnes grasas;
- adelgazar sin tirones: las dietas muy restrictivas y la pérdida rápida de kilos favorecen por sí mismas la formación de cálculos;
- movimiento diario, aunque sea caminar;
- si la ecografía ya ha encontrado cálculos y estos dan episodios de dolor, conviene hablar de una operación programada sin esperar a la inflamación aguda.
Consulta en línea por dolor en el costado derecho
La colecistitis aguda se trata ingresado, y una consulta a distancia no sustituye eso. Pero el médico hace falta antes del hospital y también después.
- analizar si su dolor tiene pinta de ser biliar y decirle con claridad si debe acudir a urgencias ahora o puede programar las pruebas;
- explicarle qué significan sus análisis y el informe de la ecografía;
- ayudarle a preparar la conversación sobre la cirugía programada y las preguntas que conviene hacer al cirujano;
- revisar la alimentación y las molestias después de la operación si el ritmo intestinal y la hinchazón no se normalizan;
- repasar los medicamentos que toma de forma continuada.
Si durante la conversación aparece alguna de las señales de alarma citadas más arriba, el médico lo dirá de inmediato y le indicará que llame a urgencias.
Este material es informativo y no sustituye la consulta médica.
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